lunes, 13 de septiembre de 2010

TITULO IX
DEJAR HUELLA
En quienes equivocan el rumbo.
Carta. 10: TENGO 16,QUIERO SER PAPA
Me sorprendiste amigo mío, cuando me escribías que querías ser papá y que el no poder serlo te ponía triaste hasta las lágrimas.
Me sorprendías digo, porque tenés tan sólo 16 años y más sorprendido me dejaste cuando me comentabas que querías con ello, demostrar que servís para algo y que buscabas ser querido.
La verdad es que también genera ternura esta idea porque eres un muchacho tan sencillo, bueno y querible que me doy cuenta que tu planteo parte de una visión algo equivocada de ti mismo.
Se por otro lado que en lo que estás haciendo ahora, que es estudiar, no te está yendo tan mal como lo planteas, que solo te falta un poco más de estudio en algunas materias.
Que las mayoría las tienes aprobadas y con muchas posibilidades para lo que resta del año.
Amigo del alma, desde mi experiencia como padre te diré que, el hecho de tener un hijo, es algo tremendamente importante a la vez que comprometido y que no es posible enfrentar esa responsabilidad hasta estar lo suficientemente preparado, culturalmente, económicamente y fundamentalmente en lo psicológico.
Esto sobre todo si le queremos brindar a nuestro hijo lo mejor de nosotros.
Queremos brindarle amor, protección, cariño, dedicación exclusiva a lo largo de su crianza , es por ello que creo que mas allá de tu madurez temprana, por tu experiencia de vida, aun no te alcanza para darle a una criatura lo que necesita.
En este momento, tienes para darle un gran AMOR DE PADRE que no es poco pero, con ese amor de padre no se llena una pancita, con ese amor de padre no se educa, no se viste, no se cuida la salud. Para todo esto se necesita una economía, por lo menos básica, para no crear angustias y sobresaltos durante la crianza.
Por otra parte me dices que, la chica fue tu novia de adolescente. Que ahora hace tiempo que no salen, que te anuncio su embarazo después de un encuentro casual y ahora te dice que no hay tal situación.
Imagínate, amigo mío, si hay parejas de matrimonios que han llegado a su unión después de un noviazgo, a través del casamiento, civil y por iglesia y con el firme propósito de una unión eterna y se separan, ¿qué seguridad podes tener vos con una pareja de adolescentes que ya se fracturó una vez y que aun hoy no han reconstituido?
A veces los padres varones nos desentendemos muy fácilmente de nuestra paternidad, también sucede entre muchas jóvenes adolescente y los niños quedan en manos de sus abuelos. ¿Querrías esto para tu hijo?
Por otra parte si la chica, que tiene 16 años igual que vos, decide quedarse con su hijo ante la ruptura de la pareja, queda estigmatizada de por vida y si consiguiera una nueva pareja tu criatura quedaría a cargo de un padrastro que no siempre cumple el rol de padre y al venir hijos propios, de la pareja, podría discriminar a tu hijo a favor de los suyos, ¿Querrías esto para tu hijo?
Amigo del alma creo firmemente que en este momento deberías volcar ese amor de padre a tu crecimiento personal, a tu preparación a través del estudio, a tu capacidad y a tu crecimiento para prepararle un buen ambiente a un futuro hijo que llegará cuando te sientas psicológicamente maduro para buscarlo con una pareja con la que decidas establecer una familia, con la cual decidas construir un nido para criar hermosos pichones.
Desde el corazón te digo, un hijo no debería venir por accidente, lo más maravilloso de la vida es cuando esos hijos vienen por la búsqueda entusiasmada de una pareja feliz.
E incluso si a veces cuesta un poco esa búsqueda, todo ese deseo, madurado en el tiempo de espera, es el que se convierte luego en el amor más entrañable que un padre puede ofrecer a sus hijos.
Y para ir finalizando estos comentarios que me surgen del corazón lleno de orgullo por este hermoso deseo tuyo, que repito, debes contener hasta el momento de madures, te diré, con respecto a que no te quieren que, no es verdad.
Hay mucha gente a tu alrededor que sí te quiere, y por otro lado sería sumamente importante que no te preocupes tanto por las respuestas de amor, como dar el tuyo a los otros.
Da, da, permanentemente, amor a tu familia, a tus amigos, a quienes te rodean y verás que las respuestas no se harán esperar.
Entrega tu simpatía, tu cariño, tu corazón y vas a recibir respuestas de profundo amor. Eso te va a hacer crecer y te va a demostrar que eso de que no “no sirvo para nada” es sólo una fantasía de tu cabecita adolescente.
Yo sé que me has entendido, a esta altura de mi respuesta y como final te digo, no te olvides de este deseo de ser papá, no lo anules, déja que crezca en tu corazón y cuando estés maduro y seguro de ti mismo y con los elementos necesarios para crear una familia, te servirá para poner todo tu entusiasmo y amor en la búsqueda, maravillosa, de tu descendencia.
Te quiero.
Ánimo y,....conta conmigo.

martes, 20 de julio de 2010

TITULO VIII
DEJANDO HUELLAS
En quien necesita de un buen consejo

Carta 9. A un casi adolescente, futuro papá.
Querido amigo
Me contabas de tu preocupación porque “ metiste la pata” con tu novia, que tenes sólo 17 años y serás papá en unos meses.
Yo se que seguramente te han dicho muchas cosas, alguna de ellas no te gustaron e incluso te causaron dolor.
Yo te diré que no eres el único que se encuentra en esta situación, no por ello se justifica el hecho de no haberte cuidado cuando debías hacerlo pero... ya está.
Ahora hay que enfrentar las cosas, y a pesar de que aun te falte madurar, hacerte cargo de la situación.
Una vida es una vida y el hecho de que no haya sido pensada no justifica, bajo ningún punto de vista, su eliminación.
Esa criatura, que está dentro de tu novia, es el mayor milagro del que pueden participar vos y ella, el milagro de crear a un ser humano.
Cuando nazca algo te hará cosquillas en el corazón y te llenará de orgullo. Ese orgullo debes mantenerlo desde este momento y para siempre para criar a ese hijo con el mayor amor del que sean, ustedes, capaces de dar.
Lo ideal es que lo críen en pareja, aunque no sea viviendo juntos porque, son muy jóvenes aun para armar una familia. Y si la vida los separa, por esas cosas que a veces nos depara el destino, nunca dejen de amar a esa criatura, que en algún momento engendraron con amor.
Ahora, hablemos un poquito del futuro inmediato, de los nueve meses que quedan por vivir hasta el nacimiento.
El niño o la niña que se está gestando desde muy chiquita entiende, siente el amor que sus papas le brindan. De la mamá, lo sienten con más fuerza porque está unido a ella. Siente sus alegrías y sus tristezas.
Debes tratarla bien, hacerla feliz porque, a través de ella, haces feliz a tu criatura. Y cuando la panza crezca acaríciala porque estarás, de este modo, acariciando a tu hijo y él lo notará.
No te asustes trata desde ahora , de ir tomando conciencia de la gran y hermosa responsabilidad que te cabe y ten en cuenta que si tenés mucho amor para tu criatura ya tenés una buena parte, del que hoy te parece un problema, solucionado.
Y, una cosa más, por lo que más quieran nunca jamás le hagan creer a tu hijo que ha nacido por accidente. El no es responsable de lo que ustedes hicieron y, para ustedes también, fue un acto de amor con consecuencias inesperadas pero un acto de amor al fin.
El hijo lo único que tiene que sentir, sin dudas, es el amor de sus padres.
Los reproches, si es que caben, a mi me parece que a esta altura del partido, se reservan para ustedes.
TITULO VII

DEJANDO HUELLAS
En nuestros colegas

Carta 8 Cada día se pone más insoportable

Es complicado tratar de contestar a esta carta tuya, sobre todo por lo que me contás respecto a la relación con algunos colegas. Lo cierto es que a mí muchas veces me causó dificultades importantes la relación con los colegas en lo ambientes donde me he desempeñado.
Amigo, la verdad es que el tiempo te hace pensar que no vale la pena dejar la vida en una mala relación con la gente que te rodea, es necesario hacer algunas cosas para tratar de mejorar y sobrellevar las situaciones. No sobrellevarlas por sobrellevarlas, sino más bien tratando de de ir mejorando poco a poco. Tratar de ir cambiando el clima de trabajo y el clima de las relaciones.
Ciertamente es mucho más difícil mantenerse enojado, permanecer con el seño fruncido en cada encuentro con compañeros con los que no estamos bien.
No es esto una receta de buenas relaciones, no es el mío tal vez el mejor ejemplo, no porque lo escriba aquí soy yo el paladín de las buenas relaciones.
A mí me cuesta mucho pero, trato y todos deberíamos hacer el ejercicio diario de tratar, poco a poco lo iremos logrando.
Creo amigo que, estas situaciones de tensión con los colegas, a la corta o a la larga, terminan afectando nuestra efectividad en el trabajo. Y lo peor de ello es que a veces, como en nuestro caso, los destinatarios de nuestro trabajo son seres humanos, niños y adolescentes a quienes nuestro malestar afecta en forma directa.
Vicia nuestra relación con nuestros alumnos, el hecho de no estar bien, de no estar enteros y plenos.
Debemos, de a poco ir mejorando y fortaleciendo las relaciones con los colegas, primero para estar bien y para cumplir nuestra tarea. Si no es así llegará el momento que nos sentiremos muy falsos, y aduladores, y esto también nos afectará.
Si todos tratáramos de ponernos en el lugar del otro, y a esto lo llaman empatía, posiblemente entenderíamos a los demás y nos entenderían y podríamos llevarnos mucho mejor.

martes, 15 de junio de 2010