sábado, 3 de octubre de 2009
YO NO PUEDO HACER NADA??
Y no…. Por más fría que parezca esta respuesta, amiga mía, no podes hacer nada como preguntas en tu carta, respecto a la separación de tus padres.
Bueno si, algo podes hacer y es precisamente no hacerte cargo de aquellos errores que ellos, los adultos han cometido. Tu no tienes nada que ver.
Seguramente eres la luz de los ojos de tos dos padres.
Se que te quieren muchísimo y que darían sus vidas por vos.
Las personas, cuando se trata de formar una pareja, están convencidas de que duraran toda la vida juntos pero, lamentablemente hay muchos factores externos a esa pareja que hacen que con el tiempo varíen las condiciones de convivencia.
Muchas , muchísimas parejas, logran sortear cada una de esas embestidas de la vida y llevan adelante un matrimonio feliz de por vida, pero otras tantas, sucumben y terminan decidiendo una separación que en un gran porcentaje creo, que la concretan por el amor que se tuvieron y tienen y con el propósito de no seguir hiriéndose y permitirle a la otra parte poder reacomodarse en sus sentimientos y tratar de ser feliz mientras puedan.
Claro que en el medio de esto están los hijos en los cuales, ciertamente piensan mucho los padres, antes de separarse y prefieren tomar distancia no por falta de amor, sino por el contrario para que no tengan que vivir la tragedia diaria del malestar de sus padres como pareja.
No se desentienden de sus hijos, siguen teniéndolos presente, siguen amándolos y aun mas, habiendo tomado esta distancia del ambiente familiar.
Entonces como te decía una cosa que podes hacer es, no hacerte cargo ni responsable de lo que pase con tus padres. Otra sería acompañarlos en la medida de lo posible con ese amor de hija que siempre les brindaste, darles cariño y hacerles sentir que, a pesar de que no es de tu agrado la situación, eres capaz de entenderlos y seguir amándolos.
La otra cosa que podes hacer o mejor dicho, debes hacer, es continuar con tus estudios y con el esfuerzo de construir tu propio futuro
Ahora más que nunca necesitas ponerle pila a tu vida para hacerte de las mejores herramientas para enfrentar tu futuro. Tienes que estudiar y tratar de aprender lo máximo posible de la vida para salir adelante y triunfar.
Esto dicho así, en pocas palabras, parece poca cosa pero ojo, no te engañes, es una gran misión la que te toca, y de la responsabilidad que pongas, depende nada más y nada menos: que tu propia vida.
Comparto tu dolor, te lo aseguro pero, sería un mal amigo si no te digo las cosas así, como las he dicho, crudamente para que puedas tomar conciencia de ti.
martes, 11 de agosto de 2009
NO ME QUIEREN MIS PADRES
La verdad, amigo mío, es que cuando escuchaba tu historia sobre como tus padres te dejaron en manos de tu abuela, prácticamente desde que naciste, me daba mucha pena pensar lo que debe pasa, en estos momentos, por tu cabeza y mucho mas de darme cuenta lo que llevas en ese corazón tuyo.
No llego a ponerme en tu situación,
mentiría si te digo que entiendo lo que sentís, al creer que tus padres no te quisieron, porque apenas naciste te dejaron en manos de tus abuelos y uno salió para un lado y el otro para el contrario.
Me solidarizo con vos pero, no logro imaginar el tamaño de ese resentimiento en tu corazón por creerte abandonado y no querido tanto tiempo.
Pero la verdad es que te miro y veo que, a más de 20 año, te ves un hombre hecho y derecho, un hombre formado, educado y con grandes expectativas.
Esto amigo mío es obra, de tus abuelos y sobre todo de esa abnegada mujer, tu abuela, que se mantuvo firme en la etapa más dura de tu crecimiento, la adolescencia.
Conoces a tus padres, no es un misterio como en tantos otros casos de chicos y chicas de tu edad y más jóvenes aun.
Están allí, no se hicieron cargo a su debido tiempo, no sabremos nunca
porque, tal vez porque aun no habían aprendido a vivir, por miedo a la responsabilidad, por vergüenza, no sé, pero, ahora están allí.
Lo importante hoy, y esto lo creo con firmeza, es que eres mayor, y tienes que pensar cómo hacerte cargo vos de vos mismo, de tu futuro, de prepararte para una familia propia.
Por ello creo que tienes que enfocar en el estudio, en hacerte una profesión, en preparar lo que después entregaras a tus propios hijos con mayor responsabilidad y amor que quienes te precedieron.
Consuélate con que tu historia está clara, sabes de dónde vienes y enfoca hacia dónde vas, esta es responsabilidad tuya.
No digo que te olvides de tu pasado, posiblemente necesitas saber más detalle, trata de indagar con paciencia, con respeto y con cariño pero, no pierdas de vista tu futuro.
Por otro lado me preocupan algunas actitudes tuyas con quienes te rodean, sobre todo con la abuela que siempre ha estado con vos y algunos otros que siempre te han acompañado.
Ellos no son los culpables, ello te han hecho lo que eres, te han abierto el camino, te han marcado el sendero hacia tu futuro, te han brindado amor y compañía y, solo te están pidiendo que continúes, por vos mismo, y para vos mismo.
Y con respecto a tus padres, es muy posible que, ahora que has crecido y que podes ver tantas realidades parecidas a tu alrededor, debas tratar de indagar comprensivamente que paso en la época en que naciste, cual era la situación de ellos.
Podían o no tenerte, alimentarte, criarte como era debido?
Podían brindarte un futuro, seguridad y amor?
No habrán hecho lo que hicieron en la seguridad de que estarías mucho mejor, que no sufrirías miserias y penas?
Acércate y trata de charlar con ellos, déjalos expresarse y contarte que les paso y como se sintieron durante todos estos años por hacer lo que hicieron.
Ellos seguramente quisieron darte una oportunidad de que puedas vivir una vía mejor de la que ellos te podían brindar, posiblemente por vos mismo, sea importante que ahora vos, les des una oportunidad para poder rehacer por lo menos parte de los que perdieron juntos.
Anímate seguramente redundara en tu propio beneficio saber.
jueves, 30 de julio de 2009
DEJAR HUELLAS
En nuestros padres
Tal vez como hijo se te ocurra pensar que no es posible dejar huellas en los padres porque ellos son mayores y es a quien corresponde dejar las huellas en los hijos.
La idea que estamos planteando aquí es que todos podemos dejar huellas en el otro, no importa quién sea más grande o tenga más experiencia, el amor puede ser entregado por todos y a todos y de eso se tratan las huellas de las que hablamos, dejar rastros del amor que sentimos por los otros y al igual que dijimos que los primeros en los que debemos pensar los padres es en los hijos debemos decir que aquellos que aun tenemos a nuestros padres es en ellos en quienes primero tenemos que pensar al momento de dejar huellas.
Las costumbres sociales muchas veces van en contra de esto, es como que a una determinada edad ya no es necesario demostrar nuestras amorosas debilidades hacia nuestros padres que los abrazos, los besos, las caricias se reservan a los niños y de los niños a los adultos.
La propuesta aquí es la de siempre cuando me ha tocado hablar de este tema, revertir las costumbres de la sociedad machista y materialista y ponernos las pilas en dar amor a quienes nos rodean.
Nuestros padres deberían ser los primeros en recibir nuestro cariño, nuestra atención, nuestras palabras amables, nuestros abrazos.
Sería una clara forma de retribuirles aquellos besos, caricias y abrazos que nos dieron cuando éramos unos bebes y mucho más que eso, es una forma de retribuirlos por tantos malos momentos que los hicimos pasar en la adolescencia, o les hacemos pasar hoy en día ya seamos adolescentes o personas adultas.
Nuestros padres desde que nacimos estuvieron a nuestra disposición, sufrieron cada una de nuestras enfermedades, soportaron cada uno de nuestros dolores. Trasnocharon cara una de nuestras noches de fiesta y como no tratar ahora de devolverles por lo menos parte de lo que ellos nos dieron.
Tal vez hasta ahora he hablado desde mi adultez y los niños y jóvenes que lean esto creerán que a ellos no les toca.
Pues atentos chicos, a ustedes también les corresponde porque aunque nuestros padres tienen muchas obligaciones con ustedes, sería bueno que ustedes también les demuestren cariño y amo como una forma de compensarlos por muchas cosas que ellos les dan día a día.
Los padres necesitan incentivos, como besos, abrazos, palabras lindas, gestos de agradecimiento, compromiso en lo que nos toca hacer a nosotros, en el cumplimiento de nuestro rol de hijos.
Todos y con cosas no muy difíciles ni elaboradas podemos mostrarles a nuestros padres el cariño y dejar huellas en su corazón.
Que puedan decir nuestras padres, “que buenos hijos tengo”, que se puedan sentir orgullosos de nosotros significa que hemos dejado huellas en ellos.
martes, 28 de julio de 2009
DEJAR HEULLAS
En nuestros hermanos
Aquí tal vez, algunos crean que no se puede.
La verdad es que si se puede y hasta es deseable que queden, en nuestros hermanos huellas profundas de nuestra relación con ellos.
Sobre todo es importante que los hermanos mayores dejemos huellas en los menores porque ellos podrán así, sacar ejemplo de nosotros.
Cuando tenemos hermanos menores, es cierto,
que se complican un poco las cosas en casa porque, por supuesto, nuestros padres siempre van a tratar de proteger a los más pequeños. Esto no significa que los más grandes sean descuidados o que nos quieran menos. Es simplemente, porque nosotros hemos sido atendido antes, de la misma forma que se atiende a nuestros hermanos más pequeños.
Los hermanos menores aunque no lo demuestren permanentemente, se reflejan en sus hermanos mayores,
siempre están atentos a lo que ellos hacen,
a las cosas que viven,
los lugares que frecuentan,
los amigos que tienen.
Muchas veces tratan de imitar y es entonces cuando, los mayores se ofenden.
En realidad un privilegio que los menores traten de imitar a los mayores, quiere decir que los quieren y les gustaría ser como sus hermanos.
Es por ello que, se transforma en un asunto de vital importancia,
que los hermanos mayores dejen huellas en sus hermanos menores, porque ellos reciben la influencia y tratan de emularla.
Si les damos malos ejemplos ellos harán lo mismo y tal vez aun peor con las graves consecuencias que ello les acarrea y en verdad, los hermanos mayores nunca pretenden hacer daño a sus hermanos menores.
Es importante que los hermanos compartan entre si sus cosas,
sus buenos momentos,
el cariño que los une.
Es realmente bueno que los hermanos puedan mostrarse libremente el cariño que se tienen.
Sería lindo que las familias enseñen a sus hijos a mostrase entre si el amor,
sin vergüenzas ni prejuicios, esto los uniría y los haría crecer .
Los hermanos son los que mejores huellas pueden dejar y estas huelles pueden ser buenas o malas y es por ello que es importante que tratemos de hacer las cosas bien, nadie quiere que los demás y sobre todos los hermanos estén mal.
Carta 2
ME QUIERO IR DE MI CASA
Muchacho
Me decías que estas podrido de tu casa, tus padres, tus hermanos, que te quieres ir.
Que te molestan porque no trabajas y que no entienden que no hay trabajo.
Que te reprochan que estas todo el tiempo de farra y que dormí mucho. Me decías que, te fuiste a estudiar afuera y te volviste porque no te gusto la carrera y ahora no sabes que hacer.
Que todo es para tus hermanos y nada para vos y que por todo esto te quieres ir de tu casa.
Yo te diría en principio que te calmes un poco, que estoy seguro de entender que no es fácil en la época en que vivimos bancarse situaciones como estas.
Es cierto que es muy, pero muy difícil, encontrar un trabajo.
Estoy convencido de que vos mismo estarías mucho mejor, menos molesto y sintiéndote más digno si encontraras un trabajo.
Pero también entiendo que para los padres a veces, se hace difícil sostener a la familia y necesitan ayuda y que muchas veces el hecho de jorobar a sus hijos es para mantenerlos despiertos e interesados.
Para ellos también es doloroso ver a los hijos fracasar en sus estudios, ver como se frustran las ilusiones y como sufren ustedes por no poder hacer lo que desean.
También es entendible que te pidan hacer algo en casa porque ellos no dan abasto y porque quieren sentirte integrado y no tan separado de ellos y tus hermanos.
Por otro lado no es que todo sea ahora para tus hermanos, es que ellos lo necesitan ahora,
cómo tú lo necesitaste antes y lo recibiste,
Con vos hicieron todo lo posible,
te dieron las oportunidades, y no es culpa de ellos el que no hayas podido lograrlo aún.
Tampoco es culpa tuya, solo será necesario rectificar el rumbo, buscar alternativas, no bajar los brazos…
Pero.... no todo está perdido, si te pones a pensar no todo es imposible, aun quedan cosas por intentar, aun quedan cosas por aportar y....vos podes.
Amigo mío, los padres nunca quieren,
a conciencia,
herir a sus hijos,
no son monstruos,
a veces lo hacen sin querer pero si lo piensas un poco, cada una de las cosas que hacen, la hacen pensando en tu bien.
A veces es exceso de celo lo que los lleva a hacer cosas, con tal vehemencia que, hieren sin querer.
Piensa un poco si no hay alguna carrera aquí, en tu lugar para estudiar. Trata de aportar algo en tu casa ayudando en las tareas diarias,
llevándote bien con tus hermanos,
conteniendo a tus padres en sus problemas,
charlando con ellos,
interesándote de sus cosas.
Has crecido, eleva tu autoestima, y trata de apoyar, puedes hacerlo.
Y, aquí creo que hay algo que vos seguramente podes hacer y con la mejor de las ondas, y lograr con ello la aprobación de tus padres:
acercate a tus hermanos,
ayudalos,
trata de comprenderlos y
de empujarlos por el buen camino basado en tu experiencia reciente.
No todo está perdido, el ejemplo de lo que a vos te paso, de las cosas que por una u otra razón no pudiste lograr, tiene que servir para que ellos hagan las cosas de otra forma.
Tu eres el hermano mayor y ciertamente en el corazón, tal vez un poco dolido de tus padres, aun seguís conservando el primer lugar.
Esta en vos refrescar esta posibilidad, con actos sencillo pero generosos y de entrega profunda a tus hermanos.
Los amas, y eso no lo podes negar aunque a veces, parezca que te molestan.
Son tu familia y ellos esperan también de ti.
Y por último te digo, nunca vas a estar mejor en otro lugar que no sea tu casa.
En otro lugar vivirás de prestado, en tu casa tienes derechos.
Aunque esos derechos impliquen obligaciones.
En otro lugar te querrán en tu casa te amarán.
Piensa un poco veras que todo sale bien.
martes, 7 de julio de 2009
La verdad es que no sé a quién pertenece este texto, pero está hecho con tanto amor, que seguramente su autor, me permite publicarlo aquí y por ello le estoy infinitamente agradecido, no solo por poder difundirlo, sino por la gracia de haber podido leerlo y derramar algunas lagrimas cada vez que lo hice.
Nudo de amor
En una junta de padres, de cierta escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a sus hijos. También pedía, que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres y madres de aquella comunidad, eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicarse y atender a los niños.
Sin embargo la directora se sorprendió, cuando uno de los padres se levanto y explico, en forma muy humilde, que él no tenía tiempo para hablar con su hijo durante la semana.
Cuando el salía a trabajar era muy temprano y su hijo aun estaba durmiendo.
Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto
Explico, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento a su familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba remediarlo yendo a besarlo todas las noches, cuando llegaba a su casa y, para que su hijos supiera de su presencia, le hacia un nudo en la punta de la sabana que lo cubría.
Eso sucedía religiosamente, todas las noches cuando iba a besarlo.
Cuando el hijo despertaba y veía el nudo sabia, a través de él, que su papa había estado allí y lo había besado.
El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
La directora se emociono con aquella singular historia y se sorprendió, aun mas, cuando constato que el hijo de ese padre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse entre sí.
Aquel padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante era que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papa le estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto por la forma de decir las cosas que nos olvidamos de lo principal, que es la comunicación a través de los sentimientos.
Simples detalles como un beso o un nudo en la punta de una sabana, significaba, para aquel hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas, pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, pues en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por eso que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón de la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor.
Aunque ese gesto sea solamente un nudo.
¿Cuántos nudos has hecho hoy?
La verdad es que no sé a quién pertenece este texto, pero está hecho con tanto amor, que seguramente su autor, me permite publicarlo aquí y por ello le estoy infinitamente agradecido, no solo por poder difundirlo, sino por la gracia de haber podido leerlo y derramar algunas lagrimas cada vez que lo hice.
Nudo de amor
En una junta de padres, de cierta escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a sus hijos. También pedía, que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres y madres de aquella comunidad, eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicarse y atender a los niños.
Sin embargo la directora se sorprendió, cuando uno de los padres se levanto y explico, en forma muy humilde, que él no tenía tiempo para hablar con su hijo durante la semana.
Cuando el salía a trabajar era muy temprano y su hijo aun estaba durmiendo.
Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto
Explico, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento a su familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba remediarlo yendo a besarlo todas las noches, cuando llegaba a su casa y, para que su hijos supiera de su presencia, le hacia un nudo en la punta de la sabana que lo cubría.
Eso sucedía religiosamente, todas las noches cuando iba a besarlo.
Cuando el hijo despertaba y veía el nudo sabia, a través de él, que su papa había estado allí y lo había besado.
El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
La directora se emociono con aquella singular historia y se sorprendió, aun mas, cuando constato que el hijo de ese padre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse entre sí.
Aquel padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante era que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papa le estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto por la forma de decir las cosas que nos olvidamos de lo principal, que es la comunicación a través de los sentimientos.
Simples detalles como un beso o un nudo en la punta de una sabana, significaba, para aquel hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas, pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, pues en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por eso que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón de la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor.
Aunque ese gesto sea solamente un nudo.
¿Cuántos nudos has hecho hoy?
jueves, 2 de julio de 2009
NO SE QUE HACER CON MIS HIJOS ADOLESCENTES
Amiga me contabas que no sabías que hacer con esos hijos adolescentes que tienes, que desde que te separaste es siempre una lucha, entre vos y tu ex.
El les da todos los gustos que tú no quieres darles porque sabes que no es bueno para ellos pero….obviamente los compra.
Estas preocupada porque no se responsabilizan con la escuela, porque uno de ellos ya no quiere estudiar pero…tampoco te ayuda con la tarea de mantener el hogar.
Trabaja solo un rato con vos y desaparece y surge siempre el comentario: “ya no se qué hacer”.
Lamentablemente amiga, cargas con esta pesada responsabilidad de haber elegido, alguna vez en la vida, a la persona que creías seria tu compañero de toda la vida y de pronto, te diste cuenta que si bien no fue un error al principio todo se derrumbo.
Esto hizo que los hijos lo sintieran y resintieran de modo que aun inconscientemente, te lo hacen pagar día a día.
Vos lo sufrís así porque estas con ellos,
porque te hiciste cargo
y cada actitud negativa de ellos, te parece una injusticia,
¿Porque a mi, que me hice cargo, que los seguí criando que los tengo conmigo?: te preguntas.
Y la pregunta que me surge a mi es: Por qué no a vos?
¿Con quien, van a descargar sus problemas causados por esa separación que ellos no buscaron, ni quisieron?
No te estoy haciendo cargo a vos, solo que si no hacen lo que hacen contigo, porque no se los permitís,
buscarán otras alternativas que tal vez, sean mucho peores y que tengas que lamentar en el futuro, mucho mas.
Yo te diría que, si bien es traumático para ti,
deberás tener paciencia hasta que los chicos elabores este duelo, son solo adolescentes.
Eso…..adolecen de la responsabilidad necesaria para poder actuar de modo más adecuado y menos doloroso para vos.
Seguí dándoles cariño.
No les hables con reproches, no te muestres víctima.
Muéstrate amorosa, cariñosa, comprensiva.
Habla con ellos como si lo hicieras con adultos.
Te acuerdas cuando estudiábamos psicología y nos decían que a los bebes hay que hablarles con palabras adultas, claras sin todas esas piruetas que los padres hacíamos hablando a media lengua porque pensábamos que no nos entenderían de otro modo?
Pues si.
A los adolescentes hay que hablarles con palabras adultas pera que las vayan procesando y vayan entendiendo la vida que les espera cuando estén entrando al mundo adulto.
Cuando salgan de su estado actual.
Y para que no se sientan subestimados, porque eso es lo que hacemos a veces con los niños y los adolescentes, los subestimamos.
Pensamos que no nos van a entender o no va a saber responder con madurez a las distintas situaciones.
Su padre les ofrece auto, un lugar donde hacer cosas a las que vos les tienes miedo.
Vos ofréceles amor,
refugio,
un hogar donde sentirse protegido,
donde su madre amorosa actúa sin reproches ,
sin cuestionamientos,
donde se los empieza a tratar como personas capaces de entender y donde se les tiene paciencia.
No te desesperes, trata de que sigan la buena senda pero confía en lo que les enseñaste desde chicos.
No los subestimes, ellos podrán parecer muy confundidos, pero el instinto les hará, siempre, buscar el amor de madre que tu sola, le puedes ofrecer.
Me decís al final de tu carta “ se que son buenos chicos” y claro, como no lo vas a saber si vos les enseñaste a ser como son .
Pero ahora debes confiar en eso que les inculcaste y
tratar de reafirmarlo con esa confianza.
Estate atenta,
pero no aterrada,
vigilante no desesperada.
No pierdas la cordura.
Mantente sensata.Y confía, falta poco, salen de la adolescencia y tendrás los mejores hijos del mundo.
miércoles, 24 de junio de 2009
Título I.
DEJAR HUELLAS
EN NUESTROS HIJOS
Si queremos dejar huellas en nuestra vida es posible o diría casi una necesidad que el primer objetivo sean nuestros hijos.
En ellos no sólo porque deben ser los destinatarios primarios de toda nuestra entrega,
de nuestro amor,
de nuestro ejemplo,
sino también porque son la prolongación misma de nuestra humanidad,
los herederos de nuestra dedicación y esfuerzos,
los continuadores de nuestra obra,
la continuidad de la senda que marcamos,
los que deben recibir lo mejor de nosotros para poder ser felices.
No me cabe duda que cada uno de nuestros hijos es una particulariad,
que no pueden ser iguales, pero ciertamente, hay muchas cosas como el buen ejemplo,
la honestidad,
el ser buenas personas, con capacidad de entrega, lo tienen que aprender de nosotros.
Esas son fundamentalmente las huellas que debemos dejar marcadas en ellos.
Nuestros hijos son nuestro reflejo,
si ellos ven en nosotros buenas personas eso serán.
Si nos saben honestos, eso serán.
Si nos ven ser respetuosos de los demás, eso harán.
No es fácil ciertamente cuando nuestro amor es tan grande, ser lo suficientemente objetivos.
Es difícil poder discernir en realidad, qué es lo bueno y qué es lo malo, para nuestros hijos, qué les podemos y qué no les podemos permitir.
Estamos casi permanentemente pensando que equivocamos el camino y tratando de corregir acciones para no equivocarnos y por ello muchas veces subestimamos a nuestros hijos.
Siempre los vemos más pequeños de los que son.
A veces es necesario que nos golpeen, con algún hecho o algunas palabras, para darnos cuenta de que han crecido
Esto es un tanto peligroso porque también los hijos están permanentemente tratando de hacernos saber que han crecido y que han madurado y no siempre encuentran las mejores formas de llamarnos la atención.
Suelen hacer travesuras,
andar mal en el estudio,
pelear con sus hermanos
y a veces, hacer cosas más graves
como drogarse,
dañar cosas,
emborracharse etc.
Para que los veamos y nos demos cuenta que están allí.
Posiblemente muchas de estas acciones se puedan evitar con el solo hecho,
de estar presentes y
siempre atentos para nuestros hijos,
valorando sus esfuerzos,
reconociendo sus sacrificios,
admirando sus destrezas.
Si, ya sé,
trabajas un montón,
esa es la realidad, siglo XXI de la familia,
y para darle a tus hijos todo lo que necesitan.
Es verdad que son muy demandantes de cosas materiales, pero también eso es un modo de llamar la atención de los padres.
Ellos necesitan cosas materiales,
su inserción social se los exige, pero también necesitan un CORAZON ,
el de sus padres, entregados en demostraciones de amor.
lunes, 22 de junio de 2009
Gringo:
Quiero decirte que estoy feliz (de) tenerte como abuelo y gracias por comprarme (le gusta que le haga regalos) Estoy muy contento (de) compartir tiempo contigo.
Christian 7 años
A veces con sólo unos pequeños gestos, que para nosotros son poco importantes, podemos dejar profundas huellas en los demás.
Puede que no nos demos cuenta, puede que no nos digan los demás, cuando estamos haciendo las cosas bien en ese sentido. Puede que no prestemos atención a los signos que nos devuelven.
Por suerte he aprendido a estar atento a los detalles que devuelven las personas que me rodean, no porque lo que doy quiero que se me devuelva, no es la actitud correcta, sino porque es importante que los demás te encuentren receptivo al momento de expresarte su cariño.
Christian mi querido nieto del corazón me ha expresado su felicidad en esta carta que no solamente he guardado como un hermoso recuerdo en el corazón y en el papel sino que quiero compartirla con cada uno de ustedes.
domingo, 21 de junio de 2009
INTRODUCCION
Pasar por este mundo,
vivir una larga y próspera vida,
tener un millón de amigos,
una gran familia,
un buen pasar
y no dejar HUELLAS, debe se lo peor que nos pueda pasar.
Es claro que la vida misma nos permite dejar rastros porque, por cierto,
no pasamos por ella desapercibidos.
Muchas cosas de nosotros se reflejaran
en el espacio en el que desarrollemos nuestra vida.
Muchas de nuestras acciones serán recordadas por la gente que nos rodea.
Nuestros trabajos, hablarán de quiénes fuimos
y que hicimos sobre esta tierra.
Nuestra familia recordará escenas de lo que hemos hecho junto a ellos durante el desarrollo de nuestra existencia.
Nuestros amigos podrán contar las anécdotas buenas y malas
que hemos compartido.
Pero nada de ello puede asegurarnos con certeza que al llegar al final de nuestra existencia, hayamos DEJADO HUELLAS.
Porque creo que dejar huellas significa que
hemos gravado con la suficiente profundidad nuestra impronta,
nuestro mensaje ,
nuestra entrega en el corazón de alguno o algunos,
de una o de las muchas personas con las cuales hemos tenido oportunidad de cruzarnos.
Hermoso debe ser, que al final ya, de nuestra vida, alguien pueda decir
que hemos tallado un mensaje de amor en su corazón,
y mucho más hermoso aun, debe ser
saber que hemos tallado muchos, de estos mensajes, en muchos corazones.
Y ….cuanto más hermoso es, ser consciente, que aun ahora, cuando creemos que falta mucho para el final de nuestra vida, estamos dejando huellas,
que tenemos la maravillosa oportunidad de dejar huellas,
porque esa acción va generando reacciones en los otros,
que se manifiestan
en su sonrisa,
en su confianza,
en el amor que devuelven,
en la entrega generosa de su propio corazón.
Pero bien, la pregunta tal vez sea: ¿En quién o quiénes podemos dejar Huellas?
Creo que podemos dejar huellas en todos los seres humanos que nos rodean pero fundamentalmente:
· En nuestros hijos.
· En nuestros hermanos.
· En nuestras parejas.
· En nuestros padres.
· En nuestros amigos.
· En nuestros alumnos.
· En nuestros colegas.
· En quien tiene diferencias contigo.
· En quienes equivocaron el rumbo.
· En quienes tienen dudas.
Hace mucho tiempo que vengo recibiendo cartas de amigos que buscan respuestas para sus inquietudes de vida, están pidiendo que les marque una huella en su corazón que les permita rever sus propias situaciones y les ayude a dejar, también a ellos, huellas en el corazón de los demás.
Las comparto aquí porque tal vez también te sirvan a ti y juntos podamos DEJAR HUELLAS.
Todos podemos, todos sabemos, sólo tenemos que ponernos a trabajar abriendo el corazón, entregándonos sinceramente y con amor.
Todos tenemos derecho a recibir y, sin dudas, recibiremos, en la medida de nuestra entrega.
Demos y recibiremos.
Acompáñenme en esta aventura y no se
arrepentirán.
……………………………….
lunes, 8 de junio de 2009
Juan José RIQUELME
Dejando huellas…..
El amor es misterioso, maravilloso, hechizante, curativo, encantador, mágico. Es poderoso. El tacto también. El amor puede ser afectuoso, bondadoso, tierno, compasivo o apasionado. El tocamiento también. Mi mensaje puede resumirse en tres palabras: tocar es amor.
El poder del tacto (El contacto físico en las relaciones humanas)
Phyllis K.Davis (Fragmentos)
Primera dedicatoria
A vos Santiago querido, que con apenas
veinte años, recién cumplidos,
fuíste llamado para ser nuestro angelical
custodio en el cielo.
Segunda dedicatoria
A mi familia, esposa e hijos, y a todos
aquellos que con su opinión, siempre
positiva, sobre mi anterior libro, me
animaron a uno más.
Gracias.
AGRADECIMIENTOS
A quienes leyeron los borradores y opinaron.
A quienes colaboraron con las ilustraciones.
A quienes realizaron las correcciones.
A vos Sebi que me aportaste un capitulo.
A vos, que te dispones a leer estas páginas,
por leer y por darme, después de que lo
hagas, tu sincera opinión.
sábado, 6 de junio de 2009
QUERIDOS AMIGOS:
Desde hoy comenzare a publicar un nuevo trabajo que espero
poder publicar durante el 2009. Se llama Dejando huellas y
se trata de que reflexionemos juntos sobre la posibilidad de
dejar huellas, fundamentalmente, huellas positivas, en quines nos
rodeas.
Tinene que ver con que eso nos trascienda para cuando ya no estemos pero
fundamentalmente con ser felices en cada momentgo de esta vida
y hacer felices a quienes nos rodean.
Que aquellos que nos aman hoy puedan amarnos mañana por las
buenas huellas que hemos dejado en sus corazones.
Y quienes aun no nos conocen bien, puedan aprender a conocernos
mañana por lo que hemos producido en sus espiritus.
Ojala lo logremos, es un trabajo de cada día, un abrazo. Juanjo
