miércoles, 24 de junio de 2009

Título I.

DEJAR HUELLAS

EN NUESTROS HIJOS

Si queremos dejar huellas en nuestra vida es posible o diría casi una necesidad que el primer objetivo sean nuestros hijos.

En ellos no sólo porque deben ser los destinatarios primarios de toda nuestra entrega,

de nuestro amor,

de nuestro ejemplo,

sino también porque son la prolongación misma de nuestra humanidad,

los herederos de nuestra dedicación y esfuerzos,

los continuadores de nuestra obra,

la continuidad de la senda que marcamos,

los que deben recibir lo mejor de nosotros para poder ser felices.

No me cabe duda que cada uno de nuestros hijos es una particulariad,

que no pueden ser iguales, pero ciertamente, hay muchas cosas como el buen ejemplo,

la honestidad,

el ser buenas personas, con capacidad de entrega, lo tienen que aprender de nosotros.

Esas son fundamentalmente las huellas que debemos dejar marcadas en ellos.

Nuestros hijos son nuestro reflejo,

si ellos ven en nosotros buenas personas eso serán.

Si nos saben honestos, eso serán.

Si nos ven ser respetuosos de los demás, eso harán.

No es fácil ciertamente cuando nuestro amor es tan grande, ser lo suficientemente objetivos.

Es difícil poder discernir en realidad, qué es lo bueno y qué es lo malo, para nuestros hijos, qué les podemos y qué no les podemos permitir.

Estamos casi permanentemente pensando que equivocamos el camino y tratando de corregir acciones para no equivocarnos y por ello muchas veces subestimamos a nuestros hijos.

Siempre los vemos más pequeños de los que son.

A veces es necesario que nos golpeen, con algún hecho o algunas palabras, para darnos cuenta de que han crecido

Esto es un tanto peligroso porque también los hijos están permanentemente tratando de hacernos saber que han crecido y que han madurado y no siempre encuentran las mejores formas de llamarnos la atención.

Suelen hacer travesuras,

andar mal en el estudio,

pelear con sus hermanos

y a veces, hacer cosas más graves

como drogarse,

dañar cosas,

emborracharse etc.

Para que los veamos y nos demos cuenta que están allí.

Posiblemente muchas de estas acciones se puedan evitar con el solo hecho,

de estar presentes y

siempre atentos para nuestros hijos,

valorando sus esfuerzos,

reconociendo sus sacrificios,

admirando sus destrezas.

Si, ya sé,

trabajas un montón,

esa es la realidad, siglo XXI de la familia,

y para darle a tus hijos todo lo que necesitan.

Es verdad que son muy demandantes de cosas materiales, pero también eso es un modo de llamar la atención de los padres.

Ellos necesitan cosas materiales,

su inserción social se los exige, pero también necesitan un CORAZON ,

el de sus padres, entregados en demostraciones de amor.

lunes, 22 de junio de 2009

ESTAS COSAS ME INSPIRAN



Gringo:
Quiero decirte que estoy feliz (de) tenerte como abuelo y gracias por comprarme (le gusta que le haga regalos) Estoy muy contento (de) compartir tiempo contigo.
Christian 7 años

A veces con sólo unos pequeños gestos, que para nosotros son poco importantes, podemos dejar profundas huellas en los demás.
Puede que no nos demos cuenta, puede que no nos digan los demás, cuando estamos haciendo las cosas bien en ese sentido. Puede que no prestemos atención a los signos que nos devuelven.
Por suerte he aprendido a estar atento a los detalles que devuelven las personas que me rodean, no porque lo que doy quiero que se me devuelva, no es la actitud correcta, sino porque es importante que los demás te encuentren receptivo al momento de expresarte su cariño.
Christian mi querido nieto del corazón me ha expresado su felicidad en esta carta que no solamente he guardado como un hermoso recuerdo en el corazón y en el papel sino que quiero compartirla con cada uno de ustedes.

domingo, 21 de junio de 2009

INTRODUCCION

Pasar por este mundo,

vivir una larga y próspera vida,

tener un millón de amigos,

una gran familia,

un buen pasar

y no dejar HUELLAS, debe se lo peor que nos pueda pasar.

Es claro que la vida misma nos permite dejar rastros porque, por cierto,

no pasamos por ella desapercibidos.

Muchas cosas de nosotros se reflejaran

en el espacio en el que desarrollemos nuestra vida.

Muchas de nuestras acciones serán recordadas por la gente que nos rodea.

Nuestros trabajos, hablarán de quiénes fuimos

y que hicimos sobre esta tierra.

Nuestra familia recordará escenas de lo que hemos hecho junto a ellos durante el desarrollo de nuestra existencia.

Nuestros amigos podrán contar las anécdotas buenas y malas

que hemos compartido.

Pero nada de ello puede asegurarnos con certeza que al llegar al final de nuestra existencia, hayamos DEJADO HUELLAS.

Porque creo que dejar huellas significa que

hemos gravado con la suficiente profundidad nuestra impronta,

nuestro mensaje ,

nuestra entrega en el corazón de alguno o algunos,

de una o de las muchas personas con las cuales hemos tenido oportunidad de cruzarnos.

Hermoso debe ser, que al final ya, de nuestra vida, alguien pueda decir

que hemos tallado un mensaje de amor en su corazón,

y mucho más hermoso aun, debe ser

saber que hemos tallado muchos, de estos mensajes, en muchos corazones.

Y ….cuanto más hermoso es, ser consciente, que aun ahora, cuando creemos que falta mucho para el final de nuestra vida, estamos dejando huellas,

que tenemos la maravillosa oportunidad de dejar huellas,

porque esa acción va generando reacciones en los otros,

que se manifiestan

en su sonrisa,

en su confianza,

en el amor que devuelven,

en la entrega generosa de su propio corazón.

Pero bien, la pregunta tal vez sea: ¿En quién o quiénes podemos dejar Huellas?

Creo que podemos dejar huellas en todos los seres humanos que nos rodean pero fundamentalmente:

· En nuestros hijos.

· En nuestros hermanos.

· En nuestras parejas.

· En nuestros padres.

· En nuestros amigos.

· En nuestros alumnos.

· En nuestros colegas.

· En quien tiene diferencias contigo.

· En quienes equivocaron el rumbo.

· En quienes tienen dudas.

Hace mucho tiempo que vengo recibiendo cartas de amigos que buscan respuestas para sus inquietudes de vida, están pidiendo que les marque una huella en su corazón que les permita rever sus propias situaciones y les ayude a dejar, también a ellos, huellas en el corazón de los demás.

Las comparto aquí porque tal vez también te sirvan a ti y juntos podamos DEJAR HUELLAS.

Todos podemos, todos sabemos, sólo tenemos que ponernos a trabajar abriendo el corazón, entregándonos sinceramente y con amor.

Todos tenemos derecho a recibir y, sin dudas, recibiremos, en la medida de nuestra entrega.

Demos y recibiremos.

Acompáñenme en esta aventura y no se

arrepentirán.

……………………………….

lunes, 8 de junio de 2009

Juan José RIQUELME

Dejando huellas…..

El amor es misterioso, maravilloso, hechizante, curativo, encantador, mágico. Es poderoso. El tacto también. El amor puede ser afectuoso, bondadoso, tierno, compasivo o apasionado. El tocamiento también. Mi mensaje puede resumirse en tres palabras: tocar es amor.

El poder del tacto (El contacto físico en las relaciones humanas)

Phyllis K.Davis (Fragmentos)

Primera dedicatoria

A vos Santiago querido, que con apenas

veinte años, recién cumplidos,

fuíste llamado para ser nuestro angelical

custodio en el cielo.

Segunda dedicatoria

A mi familia, esposa e hijos, y a todos

aquellos que con su opinión, siempre

positiva, sobre mi anterior libro, me

animaron a uno más.

Gracias.

AGRADECIMIENTOS

A quienes leyeron los borradores y opinaron.

A quienes colaboraron con las ilustraciones.

A quienes realizaron las correcciones.

A vos Sebi que me aportaste un capitulo.

A vos, que te dispones a leer estas páginas,

por leer y por darme, después de que lo

hagas, tu sincera opinión.

sábado, 6 de junio de 2009


QUERIDOS AMIGOS:
Desde hoy comenzare a publicar un nuevo trabajo que espero
poder publicar durante el 2009. Se llama Dejando huellas y
se trata de que reflexionemos juntos sobre la posibilidad de
dejar huellas, fundamentalmente, huellas positivas, en quines nos
rodeas.
Tinene que ver con que eso nos trascienda para cuando ya no estemos pero
fundamentalmente con ser felices en cada momentgo de esta vida
y hacer felices a quienes nos rodean.
Que aquellos que nos aman hoy puedan amarnos mañana por las
buenas huellas que hemos dejado en sus corazones.
Y quienes aun no nos conocen bien, puedan aprender a conocernos
mañana por lo que hemos producido en sus espiritus.
Ojala lo logremos, es un trabajo de cada día, un abrazo. Juanjo