Título III
DEJAR HUELLAS
En nuestros padres
Tal vez como hijo se te ocurra pensar que no es posible dejar huellas en los padres porque ellos son mayores y es a quien corresponde dejar las huellas en los hijos.
La idea que estamos planteando aquí es que todos podemos dejar huellas en el otro, no importa quién sea más grande o tenga más experiencia, el amor puede ser entregado por todos y a todos y de eso se tratan las huellas de las que hablamos, dejar rastros del amor que sentimos por los otros y al igual que dijimos que los primeros en los que debemos pensar los padres es en los hijos debemos decir que aquellos que aun tenemos a nuestros padres es en ellos en quienes primero tenemos que pensar al momento de dejar huellas.
Las costumbres sociales muchas veces van en contra de esto, es como que a una determinada edad ya no es necesario demostrar nuestras amorosas debilidades hacia nuestros padres que los abrazos, los besos, las caricias se reservan a los niños y de los niños a los adultos.
La propuesta aquí es la de siempre cuando me ha tocado hablar de este tema, revertir las costumbres de la sociedad machista y materialista y ponernos las pilas en dar amor a quienes nos rodean.
Nuestros padres deberían ser los primeros en recibir nuestro cariño, nuestra atención, nuestras palabras amables, nuestros abrazos.
Sería una clara forma de retribuirles aquellos besos, caricias y abrazos que nos dieron cuando éramos unos bebes y mucho más que eso, es una forma de retribuirlos por tantos malos momentos que los hicimos pasar en la adolescencia, o les hacemos pasar hoy en día ya seamos adolescentes o personas adultas.
Nuestros padres desde que nacimos estuvieron a nuestra disposición, sufrieron cada una de nuestras enfermedades, soportaron cada uno de nuestros dolores. Trasnocharon cara una de nuestras noches de fiesta y como no tratar ahora de devolverles por lo menos parte de lo que ellos nos dieron.
Tal vez hasta ahora he hablado desde mi adultez y los niños y jóvenes que lean esto creerán que a ellos no les toca.
Pues atentos chicos, a ustedes también les corresponde porque aunque nuestros padres tienen muchas obligaciones con ustedes, sería bueno que ustedes también les demuestren cariño y amo como una forma de compensarlos por muchas cosas que ellos les dan día a día.
Los padres necesitan incentivos, como besos, abrazos, palabras lindas, gestos de agradecimiento, compromiso en lo que nos toca hacer a nosotros, en el cumplimiento de nuestro rol de hijos.
Todos y con cosas no muy difíciles ni elaboradas podemos mostrarles a nuestros padres el cariño y dejar huellas en su corazón.
Que puedan decir nuestras padres, “que buenos hijos tengo”, que se puedan sentir orgullosos de nosotros significa que hemos dejado huellas en ellos.
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