domingo, 15 de junio de 2008
martes, 6 de mayo de 2008
Algunas experiencias
Antes de comenzar este capítulo, que incluyo porque ,alguien
que leyó mi escrito lo pidió, debo confesar que me resulta
muy difícil.
Tal vez es la parte más complicada de mi trabajo. Lo que escribí
antes me resultó fácil pues, es lo que pienso pero, contar
experiencias , es delicado pues lo que hice durante mi
vida, nunca tubo el propósito de ser plasmado en un libro.
Lo hice porque estoy convencido de lo que creo y con un desinterés
absoluto.
Pero, creo que, quien me pidió que cuente algunas experiencias,
tiene razón, tal ves sea necesario compartir algunos resultados.
Y, es lo que me propongo ahora, contar humildemente algunas
cosas que cambiaron mi alma y dejaron huellas profundas
en mi corazón.
No sería posible decir nada de lo antedicho si no estuviera
basado en una serie de experiencias, en el haber compartido
muchos momentos, muchas charlas especialmente jóvenes y
adolescentes que planteaban inquietudes y problemas de
vida.
Jamás voy a olvidar lo que me contó aquel muchacho que
abrumado por problemas familiares había decidido alejarse
de la vida introduciéndose en una laguna cercana.
- « Cuando el agua me llegaba a la cintura - dijo- pensé que
en la escuela, había conocido a un tipo macanudo, di vuelta,
salí del agua y vilví a mi casa....»
Para finalizar su confesión dijo:
- «... ese tipo eras vos...»
Honestamente me dejo helado, sin palabras y con un nudo en
la garganta como el que tengo cada vez que lo cuento.
La verdad es que creo que nunca hice nada tan espectacular
como para provocar una actitud tal, solamente le había dado
un espacio para que pudiera hablar de sus cosas, lo había
escuchado, le había hecho algunas bromas desde el primer
día de ingreso, para que se sintiera bien dentro de la escuela,
le había preguntado sobre sus cosas y había comenzado a
hacerme su amigo.
Lo había comenzado a saludar con un apretón de manos desde
el momento de conocerlo.
Es muy poco lo que hay que dar generalmente para recibir
mucho.
Sólo hacen falta el empeño, las ganas de comprometerse, la
sinceridad.
En mi corazón guardo el secreto de muchos chicos y chicas
que confiaron en mi las cosas de las que hablaban por primera
vez.
Siempre pude lograr la confianza profunda de quienes me
rodearon, solo por el hecho de haber escuchado atentamente.
Otra de las experiencias que vivo permanentemenete es la
respuesta de los chicos en la escuela a su primera impresión
cuando llegaron.
Normalmente desde mi cargo en la docencia me toca recibir
a los que vienen por primera vez.
Soy un convencido de que la primera impresión debe ser de
alegría, el primer contacto debe ser con una persona que lo
reciba bien, que lo anime a la nueva experiencia y que les
saque el susto de lo nuevo.
Esto se logra con gestos muy fáciles, con frases alegres, son
simpatía.
Con el correr de los años me voy enterando, por los mismos
chicos, de lo bien que se han sentido cuando los recibí por
primera vez.
Otro detalle importante en la relación y que cultivo hace muchos
años es el saludo.
No es lo mismo saludar levantando la mano y al montón, que
dar la mano y saludar en forma individualizada.
Dar la mano significa estoy saludando a Pedro, a Juan que
son, por otra parte, personas individuales, distintas entre si y
no uno más en el montón.
Dar la mano significa para mi, dar un pequeño espacio de mi
tiempo a cada uno. Mi tiempo que es valioso y por eso lo
comparto.
En las buenas relaciones es muy importante el detalle:
Que bien te queda el pelo corto.
Me gusta tu pullover.
Lindas zapatillas.
Me gusto tu trabajo.
Cuantas cosas nuevas pasan en nuestra vida, y que bueno es
que los demas se den cuenta de ello.
El detalle tenido en cuenta da la sensación de que nosotros
somos considerados por quienes nos rodean y eso nos da
animo, nos reconforta.
Me gusta ser detallista , me agrada la alegría que se refleja en
el rostro de mis amigos, cuando les hago notar que me estoy
dando cuenta de los detalles, de sus cosas.
En el saludo siempre estuve atento a la respuesta del ¿Cómo
estas?
Generalmente la respuesta es Bien porque es una costumbre
ya que si respondemos Mal, nadie se dará cuenta de la diferencia.
Si me responden Mal, inmediatamente pregunto por que? Y
me dispongo a recibir la respuesta con atención para tratar
de tender una mano.
Ojalá nos acostumbraramos a este ejercicio de estar atentos
a la respuesta y a tender la mano en si es necesario.
Lectura previa
Aun habiendo llegado aquí, no estaba muy seguro de que lo
escrito llegará como verdad a ustedes mis lectores, conocidos
o desconocidos. Es por ello que distribuí algunos originales
a gente con la que me relacione hace muchos años para
que, después de una lectura, pudieran decir si en el tiempo
en que nos conocimos y estuvimos juntos, lo dicho aquí fue
vivido en esa relación.
Comparto aquí sus opiniones porque quisiera que ustedes
vean, de algún modo, que no por ser difícil, lo que les digo, es
imposible de cumplir.
A Martín lo conocí a los 9 años, hoy ya es un hombre, casado
y de profesión Ingeniero y dice: « Creo...en el amor, es una
clara demostración de que con sencillas cosas cotidiana podemos
cambiar nuestras vidas y la de las personas que nos
rodean, simplemente manifestando y exteriorizando nuestros
sentimientos.
Puedo afirmar que quien ha escrito este libro, vive y se manifiesta
de tal manera. Lo conozco desde hace muchos años y
a pesar de la distancia, solo geográfica, ha estado siempre
presente en mi mente y corazón y es de esas personas que
sorprenden por el interés en su prójimo.
Leerlo me generó una gran revolución interior. ¿Para que esperar
ponerlo en práctica?
Creo...en el amor, es de esos libros para llevar con uno siempre.
Un abrazo sobre mi corazón. Martín. Tu amigo»
A Daniel lo conocí cuando iniciaba su escuela secundaria, fuí
su profesor en 3º y 6º año. Hoy ya mayor, tiene una familia de
la que han nacido dos hermosos hijos, es abogado
y dice: ‘‘A mi gran amigo: Creo que un mundo mejor es posible,
creo en la amistad entre los seres humanos. Este es un
libro que nos enseña a no dejar de creer en el coraje de las
personas y en los valores que se creen perdidos, pero seguramente
están ocultos. Creo que vale la pena intentar recuperarlos.
Creo en el que está al lado, en el que tiene y en el que
pensamos que no tiene, todos aportan a una sociedad y es
por eso que creo en lo que leo aquí y en lo que siento. Creo
inmensamente en mi amigo, siempre será así’’.
Son muchas las experiencias vividas a lo largo de mi vida
pero lo dejamos aquí.
Cada uno de ustedes, los lectores sabrá, en que momento, en
que situaciones pondrá en práctica lo que de este libro le resulte
útil.
Lo dejo en vuestras manos y me alegro mucho de que hayan
llegado hasta el final con la lectura y, de antemano, estoy feliz
por todos aquellos que adhieran a mi forma de pensar que,
ciertamente, es la forma de pensar de muchos más.
Un abrazo de corazón
domingo, 13 de abril de 2008
Creo que esto no termina aqui
Debo decir a esta altura que, creo que esto no termina aquí.
Seria inútil escribir todas las hojas del mundo o hablar todas
las palabras que existen
si pensarámos que allí se agota un tema tan importante,
para la vida, como es este.
Lo bueno de escribir esto es saber que seguramente encontraremos
eco en algunos corazones sensibles dispuestos a
ponerlo en practica.
En gente que seguramente querrá profundizar la idea por si
sola.
En amigos que estarán dispuestos a abrazar,
a escuchar,
a comprender.
En padres e hijos que intentaran cambiar sus situaciones de
falta de dialogo,
de incomprensión,
de lejanía.
Lo placentero de esto es estar seguro que habrá algunos lectores
cuyos corazones estarán dispuestos a revolucionarse.
Revolución es, si se permite una sencilla definición, UN CAMBIO
TOTAL DE ESTRUCTURAS.
Creemos que con lo que escribimos podemos llegar a provocar
un cambio de estructuras en muchos.
Deberíamos llegar a provocar un cambio de estructuras en los
corazones.
ahora bien, si al leer esto no estamos dispuestos a un cambio
profundo,
si no queremos ser transmisores de un mensaje de una vida
mejor, es preferible
que regalemos el libro, que lo quememos, pues no ha cumplido
su finalidad,
no ha servido para lo que realmente fue escrito.
Es muy utópico pensar que, el escrito por si solo y con una
simple y rápida lectura, pueda provocar el cambio planteado.
Se necesita de mas, mucha mas gente, dispuesta a una revolución
de amor,
dispuesta a comenzar o a seguir abrazando,
comprometiéndose a escuchar,
a aconsejar
a dialogar,
a mirar a los ojos sin vergüenza y con coraje.
Aun así, estoy convencido que no todos los que lean tendrán
ganas de un compromiso tan difícil, pero me consuela saber
que algunos si lo aceptaran.
Todas las buenas ideas siempre han comenzado en el corazón
de unos pocos hasta ser con el tiempo patrimonio de todos.
Por mi bien, por el tuyo y el de todos unámonos en un mensaje
de amor.
martes, 8 de abril de 2008
TRECE
Creo en una vida mejor
En todo lo dicho hasta ahora podríamos afirmar que, casi se
ha expresado un deseo implícito, el de una vida mejor.
Es posible, pero, no esta de mas expresarlo en forma clara y
explícita para que no quede ni la menor duda de lo que queremos
decir,
en la medida que queramos, podemos forjarnos una vida mejor,
no importa si somos ricos o pobres,
si tenemos mas o menos,
necesitamos vivir bien.
Vivir con alegría, vivir con felicidad,
vivir en el amor,
en buena compañía,
en la seguridad de la familia,
en la seguridad de las amistades bien fundamentadas,
en la tranquilidad de que estamos haciendo las cosas lo mejor
posible,
en el convencimiento de que cada día es particular y lo vivimos
con intensidad,
sin el temor de haber fallado a nuestros hijos.
La felicidad no es el dinero, no es lo material.
La felicidad esta fudamentalmente en el corazón.
La felicidad es espiritual.
La felicidad da sensación de tranquilidad,
de bienestar,
de alegría,
de sentirse realizado,
de sentirse acompañado por seres muy queridos.
La felicidad se busca, sin lugar a dudas, en las personas que
uno ama y por los que nos sentimos amados.
La felicidad nos permite disfrutar a pleno de las cosas de la
vida.
Y las cosas de a vida, no necesariamente son, grandes acontecimientos
sino, mas bien, son pequeños detalles.
Los gestos de los niños,
una flor,
un apretón de mano,
un abrazo,
un reconocimiento inesperado,
una buena acción,
una dulce melodía,
una buena jornada de trabajo,
una carta,
un grato encuentro,
un bosque,
un te quiero.
Las cosas mas importantes de la vida generalmente están en
los pequeños detalles,
lo que sucede es que muchas veces esperamos mucho y no
reparamos en los detalles.
Juntos son grandes acontecimientos, separados insignificantes
pero, es mejor vivirlos por
separado para disfrutar constantemente que, esperar el milagro
de lo muy grande.
Tal vez esto no quede muy claro, en resumen podemos decir
que tenemos que vivir intensamente
cada momento de la vida por pequeño que resulte, para lograr
la felicidad.
Si nos acostumbramos a vivir los detalles de la vida segura-
mente, esta será mucho mejor y
podremos compartirla con los demás.
Nuestra vida depende, en mucho, de las buenas relaciones
que tengamos con quienes nos rodean
tal vez pensemos que no tienen nada que ver aquellos que
están junto a nosotros, con nuestra vida porque es nuestra y
de nadie mas.
Pues, nos equivocamos, nuestra vida depende de quienes
nos rodean,
de los buenos contactos que tengamos con ellos,
de nuestras mejores relaciones,
de lo que nosotros les entreguemos para recibir a cambio (sin
interés, claro esta).
Si doy, recibo,
si escucho seré escuchado,
si colaboro recibo ayuda,
si acompaño seré acompañado,
si amo, seré amado.
Esto será así ciertamente, con una condición: lo que hago y
doy debe ser hecho y entregado con desinterés, por el solo
hecho de que soy una buena persona, de lo contrario, seré
usado.
La vida paga con la misma moneda que yo utilizo.
Si quiero una vida mejor, no hay otra forma que despojarme,
por difícil que resulte, por duro que sea , de las malas actitudes,
y costumbres.
La recompensa llega, vaya si llega.
Vivamos la vida mejor pero,....empecemos por ser cada ida
mejores personas.
sábado, 5 de abril de 2008
Gestos y palabras de amor
No es fácil decíamos, pero tampoco imposible, y por otro
lado, hay una cantidad
importante de herramientas ,
formas de poner en practica una vida diferente.
Implicará una cierta renuncia a muchas cosas que hasta ahora
use,
a muchas posturas erradas,
a muchas caretas.
Implicara renunciamiento pero...finalmente habré logrado lo
que deseo.
Creo que existe una gran cantidad de gestos y palabras que
podemos poner al servicio de la comunicación amorosa.
Estos gestos y estas palabras tienen ciertamente sus correspondientes
gestos y palabras,
negativos que destrozan las relaciones de amor pero...de nosotros
depende no usar estos últimos sino mas bien los mencionados
en primer lugar.
Se me ocurre que tal vez no sea una idea demasiado loca
tratar de hacer una lista de los gestos y palabras buenos
para ver si podemos juntos ponerlas en practica a la brevedad.
Buscaremos algunas que nos sirvan de ejemplo, de cada uno
depende luego, de su creatividad y de la voluntad que quieran
poner para encontrar otros.
Estos se incorporan a nuestra forma de actuar, al principio
con cierta dificultad pero, las ganas,
el buen uso y
la costumbre,
harán que poco a poco nos resulten fáciles y hasta placenteros.
GESTOS
Abrazo.
Beso.
Reír.
Sonreir.
Caricia.
Apretón de mano.
Guiño de ojo.
Morisqueta.
Palmada.
Coscorrón suave.
Sexo.
Cada uno de estos gestos y los muchos que pueden
presentársenos tienen una explicación muy simple pero muy
profunda a la vez.
El abrazo es quizá, uno de los gestos mas complejos y mas
útiles en una relación amorosa y, cuando decimos amorosa,
nos referimos tanto al amor de pareja como al familiar y al de
amistad.
El abrazo es el gesto que nos hace sentir mas
seguros y protegidos.
Nos hace sentir la calidez de la otra persona, la que abraza,
y nos permite a su vez, transmitir nuestra respuesta también
cálida y fraternal.
A un abrazo no se lo puede vivir con indiferencia sin que, la
falsedad del mismo sea muy evidente.
En este caso el abrazo será inservible, nulo, invalido.
El abrazo fortalece a una pareja,
consuela a un amigo,
despide o recibe en saludo a un padre,
participa de situaciones de tristeza o alegría,
y...tantas otras cosas que puedes imaginar si estas acostumbrado
a abrazar o dispuesto a empezar.
El beso también puede ser ralacionado con el abrazo, son
dos situaciones especialmente importantes en una vida de
relación, pueden disfrutarse por separado o vivirse con mayor
intensidad juntas.
El beso es un gesto intimo que, es muy útil para poner punto
final a un gran abrazo.
El beso es para las personas queridas,
transmite la sensibilidad de quien lo da
y llega al corazón de quien lo recibe.
Implica confianza,
entrega,
calidez.
Derriba barreras de timidez.
Si hablamos del apretón de mano podemos decir que parece
ser formal pero ,
dado con tranquilidad,
sin apuro,
con tiempo,
sin guantes,
con deseos de transmitir algo,
es un gesto tremendamente útil cuando aun no se ha llegado
a la
caricia,
al abrazo, al beso.
Es sumamente útil cuando deseo sellar un pacto de amor o
de amistad,
cuando quiero rehacer una relación.
El abrazo fortalece a una pareja,
consuela a un amigo,
despide o recibe en saludo a un padre,
participa de situaciones de tristeza o alegría,
y...tantas otras cosas que puedes imaginar si estas acostumbrado
a abrazar o dispuesto a empezar.
El beso también puede ser ralacionado con el abrazo, son
dos situaciones especialmente importantes en una vida de
relación, pueden disfrutarse por separado o vivirse con mayor
intensidad juntas.
El beso es un gesto intimo que, es muy útil para poner punto
final a un gran abrazo.
El beso es para las personas queridas,
transmite la sensibilidad de quien lo da
y llega al corazón de quien lo recibe.
Implica confianza,
entrega,
calidez.
Derriba barreras de timidez.
Si hablamos del apretón de mano podemos decir que parece
ser formal pero ,
dado con tranquilidad,
sin apuro,
con tiempo,
sin guantes,
con deseos de transmitir algo,
es un gesto tremendamente útil cuando aun no se ha llegado
a la
caricia,
al abrazo, al beso.
Es sumamente útil cuando deseo sellar un pacto de amor o
de amistad,
cuando quiero rehacer una relación.
viernes, 4 de abril de 2008
Creo que nada de esto es fácil
Claro,
quien imagino que yo afirmaría que esto era muy fácil de llevar
a la practica,
se equivoco.
Nada es fácil en esta vida.
Mucho menos mantener una conducta como la descripta.
No es fácil hacer a un lado el orgullo que tenemos para dar
paso a la comprensión.
Es sumamente difícil comprender los problemas ajenos cuando
tenemos los propios para resolver.
No es fácil acompañar a los demás en sus dolores
cuando nos duele el alma.
Generalmente gastamos mucho tiempo elaborando nuestras
penas y amarguras para que resulte fácil,
de un momento a otro, olvidarlas por las penas y los dolores
de los demás.
Estamos desde hace mucho tiempo convencidos
que de nuestra felicidad la construimos nosotros mismos,
buscando por caminos equivocados,
para ahora pensar que nuestra felicidad se encuentra
en nuestro contacto con los otros.
En ayudar a otros.
En comprender a otros, en familia y no en mi cuarto .
¿Es difícil, sumamente difícil pero...ya estamos acostumbrados
a tomar los caminos fáciles y...
¿cuántos triunfos podemos contar?
El camino es difícil, tengo que acostumbrarme a muchas cosas
nuevas o distintas pero...es el camino.
Es duro ya lo se, no es fácil sonreir constantemente,
puede que a través de esta sonrisa alguien quiera
adueñarse de mi alma y mi alegría,
alguien quiera violar mi identidad.
No me parece bueno hacerme el comprensible, tendré que
cargar con los problemas de mi prójimo y quien sabe por
cuanto tiempo.
Mis problemas son míos y yo los soluciono,
quizá este me da una solución, pero tal vez, no es la que no
es la que busco o espero. Tal vez lo que me diga, no es lo que
quiero oír.
Quizá me da consejos que no me agradan.
No es fácil, no, pero tampoco es seguro que encuentre la felicidad
siendo simplista y rehuyendo a mi compromiso de
amor.
Tampoco es imposible y creo que
hallaré mejores respuestas,
estaré mucho mejor,
construiré mi felicidad sobre terreno firme y sólido,
si dejo de ser simplista,
si desde los sentimientos coloco roca en lugar de arena.
La felicidad se basa en el amor que di y el amor que recibí.
domingo, 30 de marzo de 2008
DIEZ
Creo en los amigos
Creo en la amistad y cuando digo creo, digo eso....creo.
No es simple convencer acerca de este sentimiento pues, la
palabra amistad, no solo ha sido utilizada muchas veces, sino
que ha sido usada con maldad, y por interés ha sido vapuleada
hasta hacer de ella una palabra tan simple como:
mesa,
silla,
cama,
etc.
Tampoco es sencillo decir CREO en la amistad,
porque la amistad implica un compromiso que, a veces, nos
queda demasiado grande.
La amistad implica,
una entrega autentica hacia el amigo,
una apertura total,
un deseo de compartir todas y
cada una de las cosas que uno posee y es.
La amistad implica enamoramiento.
Un amor que va mas allá del enamoramiento de pareja.
En la amistad se comparten alegrías,
buenos momentos,
felicidad,
pero...
también se comparten tristezas y penas.
Y es allí....donde se comprueba la amistad,
donde el compromiso debe ser grande.
Es muy fácil ser amigos mientras todo esta bien,
mientras las cosas marchan viento en popa pero,..
es muy difícil quedarse allí cuando las cosas están mal,
cuando la tormenta arrecia,
cuando la pena nos invade,
cuando la desesperación y la amargura están presentes.
Ser amigo es aceptar el compromiso total,
es aceptar al otro con todo lo suyo,
con lo bueno y,
con lo malo.
Es comprometerse a cambiar lo malo del otro,
y estar dispuesto a cambiar lo malo propio,
animar lo bueno del otro y
estar dispuesto a poner al servicio común lo bueno propio,
es estar abierto al dialogo franco y profundo,
es transparentar el alma y
aceptar la transparencia del otro con el compromiso que ello
implica,
es poner al servicio común el cofre de los secretos para que
estos estén a buen resguardo.
Creo en la amistad pero...en esa amistad compromiso.
Creo en la amistad que, a través de buenos y malos momentos,
conduce a la felicidad compartida.
Nunca digas amigo si no sientes dentro tuyo ese deseo de
compromiso profundo, de entrega no temporal, sino eterna.
Cuando digas amigo hazlo convencido de que lo decís de
una vez y para siempre.
Nunca digas amigo si no estas dispuesto a la entrega.
Porque si te engañas a ti mismo tarde o temprano te sentirás
fracasado en la amistad,
y creo, que ese debe ser el peor de los fracasos en la vida.

Teresa Llevilao:
‘‘No es fácil, pero tampoco imposible...’’
viernes, 28 de marzo de 2008
martes, 25 de marzo de 2008
Creo en una educación diferente
Antes de comenzar el capítulo tal vez haya que hacer una
aclaración del por que hablamos de la educación.
La educación antes que nada, según nuestra forma de ver las
cosas,
es un proceso de amor.
Un proceso que comienza desde el mismo momento del nacimiento,
que inician los padres y
todos los miembros de la familia.
Después se continúa en la escuela,
y son los maestros,
los que deben estructurar el proceso paralelamente al del hogar.
Lo que damos a los niños,
a los adolescentes y
a los jóvenes, durante su formación,
permanecerá para siempre.
Quedara mucho mejor gravado en ellos
aquello que demos con amor, no que lo que demos por obligación,
lo que entreguemos sin ganas, lo que dejemos de dar por
egoísmo.
Los docentes y los padres marcan la vida futura de quienes
son por ellos educados.
La educación de hoy deja muchos baches en el corazón,
deja muchos deseos de que podría haber sido mejor.
Tal vez los baches en matemática o lengua o cualquier materia,
no sean tan importantes como los baches que se producen
por falta de amor y comprensión y, a estos últimos, es a
los que menor atención se les presta .
Creo que la educación puede cambiar.
Creo que es posible que la educación sea diferente.
Creo que los docentes pueden tener en cuenta los problemas
e inquietudes de los adolescentes para no presionar,
para no pasar por encima de ellos como si las
cosas que viven no tuviera nada
que ver con la escuela.
Creo que los docentes pueden entender que,
de la misma manera que ellos tienen problemas,
familiares,
económicos,
amorosos,
con sus amistades,
en su trabajo,
también los alumnos los tienen o los sufren en su hogar.
Del mismo modo que estos problemas afectan el buen desempeño
de los docente,
afectan el rendimiento de sus alumnos.
Cuando entendamos esto, estaremos educando en el mundo
real.
Creo que la escuela puede ser para los chicos el refugio donde
sentirse bien,
diferentes,
cómodos,
donde pueden compartir la alegría de su formación,
el agradable proceso de ser cada día mejores,
el rincón donde encontrar un buen consejo, dado por aquellos
que han vivido un poco mas la vida, sus maestros.
¿Es más importante la ciencia, el saber de números y letras
que el corazón?
No creo en los maestros complacientes para los cuales todo
esta siempre bien, y nunca hay nada que corregir.
Creo si, en los maestros que exigen con respeto,
por los tiempos de cada uno,
respeto por la capacidad,
respeto por los sentimientos,
respeto por las formas particulares de ser.
Creo en los limites puestos en el momento justo,
pero no en las injusticias basadas en el estado de animo de
los mayores,
en la incoherencia.
Creo en la amistad entre educando y educador,
en el diálogo franco y directo,
no en las barreras puestas por un miedo injustificado.
No en las barreras que imponen una superioridad absurda.
Creo en el reconocimiento de los limites del educador y en la
posibilidad de un trabajo de educación compartido,
construido entre todos,
dándole al educando el lugar,
el espacio y
la importancia que este tiene para el proceso.
No creo en los docentes enciclopedias, sabelotodos.
No creo en los docentes incapaces de reconocer la razón en
los alumnos y
de dialogar amablemente,
otorgando la razón al que la posea con sencillez y humildemente.
jueves, 20 de marzo de 2008
Creo en el beso de amistad
El beso no es privativo de la vida familiar o la pareja.
El beso es una excelente excusa para cualquier encuentro.
Aquellos que creen que solo pueden besar según las costumbres,
un hombre a una mujer,
una mujer a un hombre,
un padre su hija o viceversa,
una madre a sus hijos,....
están muy limitados
en su forma de pensar.
El beso de amistad no es sino aquel que se puede dar a cualquier
amigo o amiga no importando si es del mismo sexo o
del contrario.
Un varón a su amigo,
una chica a su amiga.
El primero, el beso de un varón a un varón, corre el riesgo de
ser mal interpretados por los observadores pero,...Tiene esto
alguna importancia cuando el beso es autentico,
cuando lo que quisimos transmitir llego al destinatario tal cual
quisimos que llegara?
También un padre puede (y debe) dar besos a sus hijos,
debería dar besos de amistad a sus hijos porque, nada mejor
que ser amigo además de padre.
No se deben confundir los roles, estamos de acuerdo, pues
nuestros hijos necesitan un padre, pero si los diferenciamos
con claridad también necesitan en su padre un amigo.
Que es ni mas ni menos el confidente, el compañero de ruta,
el apoyo más cercano, el tutor. ( y estas son nada más y
nada menos que actitudes que también toman los amigos
pero, que hemos dicho antes deberían ser encontradas en el
hogar)
Hay mucha gente que, posiblemente, condene el beso de
amistad, especialmente cuando es entre varones.
Pero, por suerte, hay muchos chicos de la nueva generación
a los que estas condenas no le importan, y comparten el placer
de un beso de amistad.
También somos muchos los que sentimos la necesidad de
dar un beso fraternal a otros.
Un beso desprejuiciado, sin connotaciones de ningún tipo,
especialmente sexuales.
UN BESO FRATERNAL.
El beso hoy, como ayer, transmite una relación especial.
Lleva un mensaje de amor profundo.
Quizá no podemos besar a todo el mundo por el solo hecho
de que nos gusta besar, esto arruinaría el sentido del beso,
pero si debemos besar a aquellas personas a las que nos
une un cariño profundo,
una confianza mutua,
un sentimiento de entrega,
uno o un par de secretos íntimos,
una amistad de largo tiempo,
una amistad naciente pero profunda,
la alegría del reencuentro después de larga ausencia,
la alegría de la reconciliación.
¿Y si se acerca una persona a la que no conozco y pretende
darme un beso?
Por que no, lo acepto y respondo, puede ser el inicio de una
linda amistad.
Todos tenemos necesidad de caricias, y el beso es una for
ma de caricia, y tenemos necesidad de acariciar, de contacto.
Tenemos que aprender a dar y recibir caricias.
Sin ir muy lejos podemos observar a los animales,
gatos,perros, ellos dan y reciben caricias, nos hacen sentir
bien y demuestran claramente, que ellos también lo disfrutan.
¿Por qué los seres humanos tenemos que ser reacios a las
demostraciones de afecto?
El beso no hace mal a nadie, por el contrario reconforta y fortalece.
El beso no es para ser guardado en secreto, es para manifestarlo
en cualquier lugar,
el beso no es para esconderse.
El beso en publico contagia a otros el amor,
la fraternidad,
la alegría de estar....bien.
martes, 18 de marzo de 2008
(Charlie Chaplin)
SIETE
Creo en la sonrisa y en la risa
La risa y la sonrisa son dos fantásticas herramientas que
nos permiten estar bien,
manifestar nuestra alegría,
contagiar nuestro bienestar,
ayudar a los demás a estar bien,
comunicarnos con los otros a los que también les gusta reir,
A partir de una sonrisa podemos relacionarnos con la gente
que nos rodea,
conocerlos,
dialogar,
inspirar confianza,
iniciar una amistad.
La risa es contagiosa
y fortalece el corazón,
anima al que la escucha,
pone de manifiesto nuestras ganas de vivir.
Una cara seria se esfuerza demasiado, gasta mucha energía,
utiliza muchos músculos, cansa.
Una cara sonriente, esta distendida, sin esfuerzo, contagia la
energía que no utiliza en el esfuerzo.
Cualquiera que tenga un poquito de tiempo puede hacer la
prueba si lo desea, cuan menos placentero es estar cinco minutos
serio y cuan agradable es sonreír permanentemente.
domingo, 16 de marzo de 2008
Creo en la alegría
CREO QUE LA ALEGRIA es una de las mejores herramientas
para lograr la distensión,
para hacer salir cosas lindas de nuestro corazón,
para compartir.
Siempre debemos estar alegres para transmitir lo que llevamos
en el corazón.
En cualquier lugar donde estemos,
entre amigos, con compañeros,
en nuestra casa, en nuestro lugar de trabajo, pese a todo es
buenos que manifestemos nuestra alegría.
¿Cuál?
La alegría de vivir,
la de tener una familia,
la de poseer amigos,
la de poder estar alegres.
Vivir es...vivir,
de cualquier manera que sea,
siempre que estamos vivos tenemos motivos para estar alegres,
si tenemos familia porque la tenemos,
si vemos porque vemos la belleza que nos rodea,
si sentimos porque sentimos el cariño de quienes nos aman,
si olemos por el perfume de las cosas bellas,
si caminamos porque podemos acompañar a otros a paseas,
podemos recorrer juntos los caminos,
si tenemos un problema porque nos acompañan los amigos,
porque nos aman quienes nos aman,
y así..
siempre hay una buena razón para estar alegres y para manifestarnos
tal como somos.
Creo en la alegría como una forma de manifestar amor,
como medio de comunicación,
como bálsamo para el corazón,
como medio para aliviar tensiones propias y ajenas.
Creo en la alegría,
como creo en el amor,
como creo en el abrazo y
en el beso familiar y de amistad.
miércoles, 12 de marzo de 2008
martes, 11 de marzo de 2008
Creo que los hijos deben besar día a día a
sus padres
Cuando digo besar, no me refiero únicamente al gesto físico
de dar un beso.
Besar puede dignificar, según creo, muchas cosas.
Preguntar amablemente, ¿cómo te fue en el trabajo?
Compartir alguna inquietud,
deporte,
película,
o participar de la charla favorita de nuestros padres.
Acompañarlo, con ganas, a pescar,
a una excursión,
una caminata.
Hacer un regalo en su día.
En el día del amigo,
aunque sea una simple chuchería, o una tarjeta con un mensaje
de amor.
Decir, de tanto en tanto, TE QUIERO.
Recibir sin recelos las caricias de papa o de mamá.
Aceptar sus consejos,
discutir amablemente,
no huir cerrando violentamente la puerta,
solo porque no estoy de acuerdo,
no insultar.
Ser responsable en lo que nos toca ser responsables.
Hacernos cargo de la responsabilidad de poner nuestra alegría
juvenil al servicio del hogar.
Ayudar a nuestros padres a soportar los múltiples inconvenientes
por los que atraviesa la familia,
aunque mas no sea acompañando amablemente.
Todo gesto o actitud positiva hacia los demás, puede tener el
mismo sentido que un beso físico, estamos besando simbólicamente
cuando demostrando amor, caridad y buenas intenciones.
¿Qué alegría puede haber en nuestro corazón al estar
peleados permanentemente con nuestros padres?
Al soportar un ambiente de hostilidad e insultos permanentes?
¿Cómo podemos sentirnos bien si no podemos charlar con
ellos?
¿Si no podemos confiar en ellos?
¿Si no queremos confiar en ellos?
¿Si no participamos plenamente de la vida familiar?
¿Cómo podemos sentirnos cómodos si no demostramos el
amor que sentimos por nuestros padres?
Porque....sentimos amor.
Pese a que nos esforcemos por no reconocerlo, sentimos
amor.
Es mucho mas difícil, hacernos los recios,
negarnos a amar, que demostrar lo que verdaderamente
sentimos.
Es mas difícil caretear,
que mostrarnos tal cual somos.
Cuando nos hacemos los duros vivimos la contradicción interior
de saber que estamos mintiendo,
que nos estamos poniendo una careta que lo único que nos
provoca es dolor.
Cuando demostramos lo que en verdad sentimos,
cuando dejamos salir el amor,
y lo entregamos,
no solo nos estamos fortaleciendo sino que además estamos
construyendo nuestra propia felicidad, sobre una base firme.
Adelante,
aflojemos,
amemos a nuestros padres en la practica como sentimos que
los amamos en el corazón.
Tratemos de iniciar diálogos fructíferos y profundos.
Felicitemos.
Indaguemos sobre sus cosas.
Conozcamos su vida pasada a través de las anegdotas que
nos cuentan.
Recurramos a los abuelos, si los tenemos, a los tíos, para conocer
mas a nuestros padres.
Digámosles nuestros secretos.
Recurramos a su experiencia.
Depositemos en ellos nuestra confianza.
Hagamos ahora el ejercicio, nos daremos cuenta que si bien
no es fácil, con constancia y mucho amor se puede.
A muchos les ha pasado que se dieron cuenta de lo que podrían
haber hecho con sus padres no lo hicieron, solo cuando
estos ya no estaban a su lado.
Por que, entonces, tenemos repetir esa experiencia?
Si nuestros padres están pues....aprovechemos hoy su presencia
para no tener que llorar en su ausencia.
jueves, 6 de marzo de 2008
Si soy tu bebé,
Tócame.
Necesito tanto que me toques.
No te limites a bañarme, cambiarme los pañales y alimentarme,
Acúname cerca de tu cuerpo, besa mi carita y acaricia
mi cuerpo.
Tus caricias relajantes y suaves expresan seguridad y amor.
Si soy tu niño,
Tócame.
Aunque yo me resista y te aleje,
Persiste, encuentra la manera de satisfacer mis necesidades.
El abrazo que me das por las noches endulza mis sueños.
Las formas en que me tocas durante el día me dicen cómo sientes.
Si soy tu adolescente,
Tócame.
No creas que, porque sea casi adulto,
no necesito saber que aún me cuidas.
Necesito tus abrazos cariñosos y tu voz llena de ternura.
Cuando el camino se vuelve duro, el niño que hay en mi te necesita.
Si soy tu amigo,
Tócame.
No hay nada que me comunique mejor tu cariño que un abrazo tierno.
Una caricia curativa cuando estoy deprimido, me
Asegura que me quieres.
Y me informa que no estoy solo.
Y tu contacto pudiera ser lo único que logre.
Si soy tu compañero sexual,
Tócame.
Podrías creer que basta la pasión.
Pero solo tus brazos rechazan mis temores
Necesito tu toque de ternura que me da fe.
Y me recuerda que soy amado porque soy como soy.
Si soy tu hijo adulto,
Tócame.
Aunque tenga mi propia familia para tocar.
Aún necesito que me abracen mamá y papá cuando me siento triste.
Como padre yo mismo, mi visión ha cambiado.
Y los valoro aún más.
Si soy tu padre anciano,
Tócame.
Como me acariciaban cuando yo era pequeño.
Coge mi mano, siéntate cerca de mi, dame tu fuerza,
Y calienta mi cuerpo cansado, con tu proximidad.
Mi piel esta arrugada, pero goza cuando es acariciada.
No tengas temor.
Solo tócame.
(Phyllis K. Davis. El Poder del Tacto)
miércoles, 5 de marzo de 2008
sábado, 1 de marzo de 2008
Creo que los padres deben besar a sus hijos
¿Qué comodidad podemos encontrar, salvo que nos hagamos
los indiferentes, en no charlar amablemente con nuestros
hijos?
¿Qué felicidad puede tener nuestro corazón al saber que nuestros
hijos no nos cuentan sus cosas mas intimas porque no confían
en nosotros?
¿Cuán bien nos podemos sentir al saber que nuestros hijos no
hablan de sus cosas con nosotros, porque nos tienen miedo,
porque saben que nunca tenemos tiempo para ellos?
¿Cómo nos podemos sentir reconfortados si nuestros hijos
entran por una puerta cuando salimos por otra, o se encierran
en sus cuartos cuando estamos en casa para no tener encontrarnos
inútiles e incomprensibles?
¿Cómo nos podemos sentir al tratar de convencer a nuestros
hijos que nosotros a su edad éramos mejores, mas sanos, mas
responsables, mas sacrificados, mas estudiosos, cuando ni
nosotros mismos estamos convencidos de tales argumentos?
Cuando sabemos que en realidad no les estamos diciendo la
verdad.
¿No es mejor estar persuadidos de que nuestros hijos confían
plenamente en nosotros?
¿Qué cuando tienen algún problema acuden primero a nosotros?
¿No es mejor estar alegres de sentirnos rodeados de aquellos
que son nuestra sangre
que nos quieren, que buscan refugio en nosotros,
que buscan amor en su hogar?
Estas y muchas otras delicias de la vida se encuentran sin lugar
a dudas en ese beso o ese abrazo diario que proporcionamos
a nuestros hijos desde que nacieron.
Esa alegría y felicidad que nos inundó el día que nació cada
uno de nuestros hijos debe mantenerse a lo largo de toda la
vida.
Claro está que, no es fácil criar hijos.
Nadie dijo lo contrario pero,
tampoco nadie pudo demostrar que criarnos a nosotros haya
sido una tarea mucho mejor.
Nuestros hijos son, sin dudas, lo que nosotros hacemos de ellos.
Pues entonces, procuremos hacer de ellos personas sensibles,
amorosas,
autenticas y
sinceras.
Procuremos hacer de ellos personas capaces de buscar día a
día su propia felicidad,
y capaces de procurar también, felicidad a las personas que
los rodean.
Los mayores, muchas veces, no confiamos en la juventud
porque también fuimos jóvenes.
Pero nunca es tarde para enmendar los errores,
en nuestros hijos lo podemos lograr,
poniéndonos como ejemplos,
no de perfección porque no lo somos.
Debemos confiar en ellos y contarles nuestros errores y fra
casos y procurar que ellos entiendan que deben actuar de
manera diferente para no hacer lo mismos.
No somos perfectos, ellos quizá tampoco lleguen a serlo pero
a través del dialogo y la comprensión posiblemente se esfuercen
por mejorar.
jueves, 28 de febrero de 2008
Creo en el diálogo
Si quisiéramos dejar caer las caretas que normalmente utilizamos
para rehuir al compromiso de
amor frente a los demás, nos daríamos cuenta que no hay
cosa mas hermosa y reconfortante que una buena charla,
con el hijo,
el amigo,
la esposa,
el esposo,
el novio,
la novia.
El dialogo siempre es DE A DOS o mas, puedo hablar conmigo
mismo pero...,las
conclusiones, son mías y solamente mías y, mas de una vez,
las mismas de ayer, y de antes de ayer.
El dialogo abre el panorama,
facilita las decisiones,
aclara las cosas,
fortifica el corazón,
llena el alma.
Podemos dialogar sobre un millón de cosas pero, el diálogo
mas hermoso es el que se basa en
como estas:
como estoy,
como te sientes, como me siento,
cual es tu problema, te cuento los míos,
conozcámonos,
fortalezcamos nuestros lazos familiares (para padres e hijos,
entre hermanos, etc.)
Conozcámonos, puede ser un buen tema para aquellos padres
que están un poco alejados
de sus hijos, para recuperar a los padres cuando hace tiempo
que no hablamos.
No es fácil iniciar un diálogo entre padres e hijos, sobre todo,
varones con varones,
hay orgullo,
hay vergüenza,
hay competencia,
pero no es imposible, es mas, debería ser una obligación.
Que bien nos sentimos al saber que hay un dialogo abierto,
un canal de comunicación
permanente, que no hay cansancio, vergüenza o mala voluntad
que justifiquen la falta de dialogo.
No es fácil, decíamos antes, porque a veces hay poco tiempo
y la falta de un canal permanentemente abierto
a la comunicación,
que se basa en la confianza,
en el saber que el padre esta siempre presente,
en saber que seremos escuchados atentamente,
que seremos comprendido,
en que seremos aconsejado con amabilidad,
en que no habrán gritos,
reproches,
ni agresiones .
Sin lugar a dudas, y aunque parezca repetitivo, debemos decirlo,
esta situación solo se da en una familia donde faltan los
abrazos, faltan las demostraciones permanentes de cariño
reciproco.
Pero no es imposible, se puede iniciar el diálogo con constancia,
y si no renunciamos fácilmente a intentarlo un y
otra vez, hasta lograrlo.
Los padres deben insistir sin presionar.
Los hijos deben insistir sin cansarse.
Con pequeños gestos,
con amabilidad,
con caricias,
con sonrisas,
con abrazos,
con pequeños presentes,
con palabras amables,
con consejos dados de buena voluntad,
con buenas ondas,
con interés por lo tuyo, por tus cosas,
con estar siempre atento, dispuesto y generoso.
Con mucha creatividad......
miércoles, 27 de febrero de 2008

Dana Parisi:
‘‘...el diálogo es siempre de a dos o más...’’
TRES
Creo en el diálogo
Si quisiéramos dejar caer las caretas que normalmente utilizamos
para rehuir al compromiso de
amor frente a los demás, nos daríamos cuenta que no hay
cosa mas hermosa y reconfortante que una buena charla,
con el hijo,
el amigo,
la esposa,
el esposo,
el novio,
la novia.
El dialogo siempre es DE A DOS o mas, puedo hablar conmigo
mismo pero...,las
conclusiones, son mías y solamente mías y, mas de una vez,
las mismas de ayer, y de antes de ayer.
El dialogo abre el panorama,
facilita las decisiones,
aclara las cosas,
fortifica el corazón,
llena el alma.
Podemos dialogar sobre un millón de cosas pero, el diálogo
mas hermoso es el que se basa en
como estas:
como estoy,
como te sientes, como me siento,
cual es tu problema, te cuento los míos,
conozcámonos,
fortalezcamos nuestros lazos familiares (para padres e hijos,
entre hermanos, etc.)
Conozcámonos, puede ser un buen tema para aquellos padres
que están un poco alejados
de sus hijos, para recuperar a los padres cuando hace tiempo
que no hablamos.
No es fácil iniciar un diálogo entre padres e hijos, sobre todo,
varones con varones,
hay orgullo,
hay vergüenza,
hay competencia,
pero no es imposible, es mas, debería ser una obligación.
Que bien nos sentimos al saber que hay un dialogo abierto,
un canal de comunicación
permanente, que no hay cansancio, vergüenza o mala voluntad
que justifiquen la falta de dialogo.
No es fácil, decíamos antes, porque a veces hay poco tiempo
y la falta de un canal permanentemente abierto
a la comunicación,
que se basa en la confianza,
en el saber que el padre esta siempre presente,
en saber que seremos escuchados atentamente,
que seremos comprendido,
en que seremos aconsejado con amabilidad,
en que no habrán gritos,
reproches,
ni agresiones .
Sin lugar a dudas, y aunque parezca repetitivo, debemos decirlo,
esta situación solo se da en una familia donde faltan los
abrazos, faltan las demostraciones permanentes de cariño
reciproco.
Pero no es imposible, se puede iniciar el diálogo con constancia,
y si no renunciamos fácilmente a intentarlo un y
otra vez, hasta lograrlo.
Los padres deben insistir sin presionar.
Los hijos deben insistir sin cansarse.
Con pequeños gestos,
con amabilidad,
con caricias,
con sonrisas,
con abrazos,
con pequeños presentes,
con palabras amables,
con consejos dados de buena voluntad,
con buenas ondas,
con interés por lo tuyo, por tus cosas,
con estar siempre atento, dispuesto y generoso.
Con mucha creatividad......
domingo, 24 de febrero de 2008
Creo en el abrazo como medio de comunicación
«El contacto físico no solo es una necesidad biológica
sino una herramienta de comunicación;
es un lenguaje que puede comunicar
más amor en cinco segundos
que las mejores palabras en cinco minutos»
(Phyllis K. Davis El Poder del Tacto)
El abrazo es un medio de comunicación.
El abrazo es el medio de comunicación del cual el amor hace
una de sus principales herramientas.
El abrazo es útil para todos,
para los sensibles y para los recios,
para los tímidos y para los mas abiertos.
Para los hijos desde sus madres,
para los hijos DESDE SUS PADRES,
para los novios hacia sus novias y las novias hacia sus novios,
para los amigos entre si.
El abrazo sirve para felicitar,
para arrullar,
para calmar,
para consolar,
para disfrutar de un buen momento,
para contagiar amor,
para gritar,
para llorar de pena o de alegría,
para cantar,
para.....
Te preguntaste tal vez, por que «DESDE SUS PADRES» con
mayúscula.
Lo destaco de esta forma porque creo que uno de los mayores
problemas que tiene nuestra sociedad hoy es la mala comunicación
entre los padres y sus hijos, especialmente los
padres con sus hijos varones adolescentes o jóvenes.
¿Dónde creo yo que esta la razón?
Pues aquí.
En que los padres varones dejan de abrazar a sus hijos,
también varones, desde muy corta edad.
No se por que sentimiento machista en la forma de pensar
impuesto por la sociedad en la que vivimos.
Posiblemente pensando en que a los varones no se los abraza
ni se los besa pues podrían convertirse en afeminados.
Por el contrario, piensan que hay que tratarlos mas rudamente
que a las niñas.
Cuan alejados están, los padres que así piensan, de la realidad.
Posiblemente esta situación es mayor causa de trastornos.
A los hijos varones o mujeres hay que amarlos, abrazarlos y
besarlos toda la vida.
No MALCRIARLOS, mimarlos que es absolutamente distinto.
El amor se manifiesta también con las correcciones firmes,
decididas y coherentes, que los padres hacen a sus hijos.
La sexualidad de los niños se afirma con la presencia clara
de un padre en el hogar o de alguna otra persona que pueda
manifestar sobre ellos, una personalidad en la que se
pueda confiar.
La misma confianza a la que echarán manos cuando estén en
problemas.
La falta de abrazos y caricias permanentes, acarrea falta de
confianza y problemas en el futuro.
La famosa pregunta: ¿Por qué no me lo dijo antes a mi?, que
suelen hacerse muchos padres cuando se enfrentan a algún
problema con sus hijos, se responde en un pasado con mucha
falta de abrazos y caricias permanentes.
Que bien se siente un padre cuando escucha un te quiero, o
recibe algún presente de sus hijos adolescentes, aunque se
haga el recio y responda con un gruñido.
Aunque guarde sus emociones para los momentos de estar
solo.
Que bien se siente un adolescente o un joven, cuando recibe
un abrazo o un beso o una caricia de su madre, aunque rehuya
o se queje de tales manifestaciones (rehuye o se queja al
no estar acostumbrado o porque sencillamente todos los adolescentes
lo hacen, pero les gusta recibir esas demostraciones).
Dejemos de lado los gruñidos, la vergüenza,
no evitemos las caricias y los besos,
aflojemos nuestro corazón,
mostrémonos con sinceridad,
dejemos caer las caretas que nos ponemos para rehuir al
compromiso del amor.
Creo decididamente en el abrazo, como medio de comunicación.
Cuantas cosas lindas se pueden decir a través del calor de un
buen abrazo,
en el apretón de un buen abrazo,
en el dejarme llevar por un buen abrazo.
Sin palabras, solo dejando que el gesto de la cercanía, el silencio
del acercamiento del corazón, el contacto de nuestras
energías vitales, transmitan el mensaje que queremos
entregar.
El te quiero.
te acompaño,
te extraño,
te veré pronto,
te extrañaré,
te recordaré,
te amare por siempre,
me gusta estar con vos,
perdóname, te perdono,
chau,
hasta mañana,
...........
viernes, 22 de febrero de 2008
jueves, 21 de febrero de 2008

Teresa Llevilao:
‘‘...el amor es lo que nos mueve a que seamos cada día mejores’’
UNO
Creo en el amor
Cundo digo que CREO EN EL AMOR estoy diciendo simplemente,
que para mi el amor es
lo que nos mueve a que seamos cada día mejores,
no solo por nuestro propio beneficio sino además,
por el beneficio de quienes nos rodean.
El amor es lo que hace que cada uno de nosotros se sienta
bien, al lado del otro,
lo que nos permite compartir cada una de las cosas y de los
acontecimientos de nuestra vida
con la gente a la que amamos.
El amor es lo que nos permite escuchar atentamente a los
otros, aun a costa de olvidarnos de nosotros mismos.
El amor nos da la libertad para decir nuestras cosas a aquellos
a los que sentimos amados.
El amor nos permite reflexionar con el ser amado sobre las
cosas y actitudes buenas y malas de
nuestra vida.
El amor es lo que nos permite abrazar y besar a aquellos a
los que queremos sin distinción
de sexos, raza o color.
El amor es el que nos hace sensibles a las inquietudes y problemas
de los demás.
Nos hace jugarnos día a día por los seres amados y están en
problemas.
El amor elimina el tiempo cuando es necesario que permanezcamos
al lado del ser amado.
El amor es el lazo que debe unir, con fuerza, a los miembros
de una familia.
El amor mueve montañas y hace milagros entre las personas,
nos permite disculpar los errores de los amigos,
y nos permite perdonar cuando ese error es demasiado grande
y nos hiere con fuerza.
Creo que cada una de las cosas dichas tienen un fundamento
real en aquellas personas
sencillas de corazón,
sensibles,
en aquellas que están dispuestas a mejorar sus vidas amando
a los demás.
Creo, que es posible amar con fuerza a quienes nos rodean,
a nuestros hermanos,
nuestros padres,
a nuestros amigos,
nuestras novias o novios,
esposos o esposas,
a nuestros hijos, pequeños o grandes.
Creo que también podemos amar a la gente que esta un
poco mas alejada de nosotros, el amor varia de intensidad
claro esta, pero..podemos amar.
Esta actitud nos va a poner alertas a las necesidades de la
gente, nos va a permitir,
sonreír,
y manifestar nuestra alegría,
sin prejuicios,
sin vergüenza
y con la pureza que únicamente puede darle el amor.
lunes, 18 de febrero de 2008
domingo, 17 de febrero de 2008
Intentar decir las cosas que uno siente
con respecto al amor,
la amistad,
la relación entre las personas,
los padres con los hijos y,
todo para tratar de mejorar un poquito, el mundo personal de
quien lea este trabajo,
no es una cosa fácil.
No es difícil, porque no se sienta lo que se escribe, si lo es,
porque no todo el mundo esta
obligado a entender las cosas como uno las siente y las interpretaciones
pueden ser muchas
y muy erróneas.
Son muchos pensamientos desordenados.
Quizá muchas de estas ideas se repitan mas de una vez.
Quizá hayan sido leídas en otros autores que me enseñaron,
con sus obras, algunas de las reflexiones que comparto.
Posiblemente se vayan entretejiendo o quizá mezclando
pues, serán escritas tal cual las dicta el corazón, y tal cual
como se viven día a día.
Quizá algunos pensamientos se vayan perfeccionando a lo
largo del escrito, pues la misma experiencia de escribirlos
puede hacerlos evolucionar.
De cualquier modo y aun a riesgo de no ser interpretado
exactamente como quisiera, escribiré mi forma de pensar.
Me esforzare para que lo escrito sea muy claro y a la buena
voluntad del lector dejo la interpretación.
La intención es la mejor, como dijimos antes, tratar de cam-
biar un poquito el mundo interior, el nuestro
y el de quien tenga a bien leer.
Por lo dicho entonces, confieso que:
Creo en el amor
Creo en el abrazo como medio de comunicación
Creo en él dialogo
Creo que los padres deben besar día a día a sus hijos
Creo que los hijos deben besar día a día a sus padres
Creo en la alegría
Creo en el beso de amigo
Creo en una educación diferente
Creo en los amigos
Creo que todo esto es muy difícil
Creo en los gestos y palabras que expresan amor
Creo en una vida mejor
Creo..... que esto no termina aquí
sábado, 16 de febrero de 2008
Creo....en el amor
DEDICATORIA
A mi mujer Nelly a mis hijos Mariano y Agustina
con quienes debo poner en
práctica día a día lo que aquí escribo.
A Pablo en su nueva vida a pesar
del tiempo transcurrido.
A Marcela Baroli,
Martín Barón y Daniel Sandoval
por el entusiasmo después de la lectura del borrador,
las correcciones y la participación.
A Norma Mecchia, Teresa Llevilao y Dana Parisi,
por la lectura y las bellísimas ilustraciones,
les pedí expresar sus
sentimientos después de leer y respeté el estilo de lo que ,
cada una, decició hacer.
Me gustaron mucho todos los dibujos.
A todos los que opinaron después de leer el borrador cuyos
comentarios no incluyo porque no llegaron a
documentarlos en papel.
A mi familia por estar.
A ustedes los lectores por permitirme pensar que existe la
posibilidad de una vida mejor.





